Sí, pero no

Esta semana, en nuestro Grupo de Escritura Creativa de Facebook, proponíamos escribir relatos con el tema “sí, pero no”. Estos son los textos recibidos. ¡Vota por tu favorito en comentarios antes del jueves 27 de agosto! (Solo un voto por persona. Este voto se puede dividir en dos medios o cuatro cuartos).

POR FAVOR, SOLO VOTOS REALES, SOLO SE GANA EL RECONOCIMIENTO, CUANDO ES REAL.

* Todos los relatos son originales (responsabilidad del autor) y no han pasado procesos de corrección.

 

CORONADO SMITH

Miradas sin brillo,

sombras sin oscuridad,

deseos prohibidos,

disyuntiva a desentrañar.

Complejidad de lo absurdo.

Si, pero… no.

Infinita sabiduría,

exilio de la razón.

Estigmas del sueño,

pecados de oración,

espinas sin rosas,

rosas sin olor.

Figurantes sin teatro,

cultura de garrafón,

un abismo sin monstruo,

el jardín del perdedor.

Y en el vacío me lleno,

de bulliciosa soledad,

pernicioso placer,

avispero de necesidad.


MARI CRUZ ESTEVAN APARICIO

Me sentía como las cuerdas de un instrumento roto.
Destemplado mi cuerpo entero a causa de la disonancia pregunte a mi cerebro el porque sufro en este momento tal mal.
Los ritmos de tus ganas de vivir son claros, me contesto mi intelecto, pero tus piernas hace años que dejaron de bailar al son de la música. El motivo es tu edad…
-Por Dios,poderoso cerebro…
Te hago un trato si le das a mi figura la gana de moverse al son de la música que bailaba en mi juventud. Yo te digo lo que pienso de ti que no es otra cosa que la disonancia que padece mi cuerpo te obedece a ciegas sin atreverse a decirte que bajo tu poder, las personas, bailamos a tu antojo.


BENEDICTO PALACIOS

Querida Edwige.
Me viniste con que Andrés, el hijo de tu amiga Gloria, tenía problemas con una asignatura. «Es buen muchacho, le conozco, se ha abandonado un poco, pero no da lata en las aulas.»
—Porque parece un mueble. Viene aprobando justito y raspao.
Andrés no tiene malos sentimientos.
—No, no, claro, tiene otro problema: es muy vago.
Le conocí con 14 años. Era simpático, algo liante y muy amigo de meterse en fregaos. Le pregunté en cierta ocasión qué deseaba ser o a qué quería dedicarse.
—Déjese de estas preguntas. Lo que quiero es que mis padres me compren una moto.
El día 22 de febrero del pasado año hacía frío y lloviznaba. Mal tiempo para coger la moto, pero como llegaba con la hora pegada a clase, Andrés le robó a su padre las llaves del garaje y de dos acelerones se presentó en el instituto. Fue a la vuelta cuando se le ocurrió llevar de paquete a Virginia, la hija de un administrativo. No fue mucho. A él le escayolaron una mano y ella, además de un buenos raspones en las rodillas, se pasó más de un mes con una muleta.
Faltaron lo mínimo a las clases y acudieron con los restantes alumnos a los exámenes finales. Sucedió en el examen de química. Se sentaron juntos, porque ella había abandonado la muleta y se apoyaba en el hombro de él. En un descuido del profesor, lograron pasarse parte del examen. Don Agustín tenía la costumbre de recoger los folios que los alumnos dejaban sobre el pupitre. Los de Virginia y Andrés iban lógicamente seguidos y comparó. El caso es que estaban para aprobar, pero ambos se habían equivocado en una operación matemática casi de principiantes.
—Seguro que me han copiado—. Me comentó don Agustín tomando un café.
—Apruébalos.
—No y no.
—Piensa que no tienes seguridad de que copiaran.
—Sí, pero…
—Sobra el pero.
—¿Entonces sí?
—Pues sí.

PEDRO PARRINA

Sí, moriré, no sé cuándo, tal vez pronto, pero no del todo, porque cada vez que un lector tome mi libro entre sus manos; renaceré en el papel, y viviré otra vez..


TALI ROSU

Esta es una carta que jamás escribiré… aunque creas que es para ti, son solo letras que se agolpan unas con otras y que cada uno entenderá como su experiencia le permita.

Esta es una carta para ti, persona desconocida que no sabe que le escribo. O que no le escribo porque, como dije, eso no es lo que está pasando.

Hay momentos en los que la vida nos da un revolcón en el que sentimos que se nos escapa el pecho, que tragamos tierra y respiramos la sal de las olas que nos arrastran.

Hay momentos, como hoy, que necesitamos que alguien nos recuerde que la vida son dos días, que tenemos que aceptar los cambios con buena letra y filosofía, buscar la empuñadura y enfrentarnos a lo que se nos ha puesto delante como si de un gigante se tratara. ¡No es un gigante! ¡Nunca es un gigante!

Esta es una carta aunque en realidad no lo es, es un clavado hacia el interior de un cuerpo que siente y padece como tú, persona desconocida a quien va dirigida mi carta no carta que aquí no acaba.

¿Qué es una locura? Sí, tal vez… o no, no sé… ¿Es una osadía querer hablar con el viento? ¿Es un atrevimiento entender tus sentimientos? Sí, así, sin conocerlos.

Solo quiero recordarte que te recuerdo porque te entiendo. Solo quiero regalarte una sonrisa, un abrazo, siete besos o el paquete entero.

Hoy quiero darte los arrumacos que en otro tiempo tal vez faltaron, así, de lejos, sin conocernos.

Esta no es una carta porque no hay destinatario pero se convertirá en una cuando tú, al leerla, vuelques en ella tus emociones y entiendas que es para ti aunque nació siendo, en realidad, para mí .

Con amor, alguien que te entiende.


SERGIO SANTIAGO MONREAL

Fumutux apaga su último cigarrillo.
Comienza en su mente a discrepar consigo mismo.
No es tan malo si lo controlas…
Su pensamiento adictivo le hace retroceder y torpedear sus buenas intenciones.
Engordare mucho, estaré irascible…
Una y otra excusa hacen que Fumutux siga fumando.
Si pero no se decía una y otra vez mientras alargaba la decisión.
Un día Fumutux despertó en un hospital. Sin saber cómo había llegado, teniendo unas lagunas típicas de haberse pasado con algún opacio, sin recordar lo que había sucedido en otra de sus juergas nocturnas.
Tras éste gran susto Fumutux dejó cualquier vestigio de lo que fue su vida pasada, enterrando en lo más profundo y tenebroso de su mente aquel pensamiento adictivo que apunto estuvo de costarle la vida.
Si pero no.
Si esta vez Fumutux tuvo suerte.
Pero no vuelvas Fumutux a poner tu vida en riesgo por un rato de ocio.
Si pero no.


NEUS SINTES

Amor Platónico

De camino a casa, escuchaba la música en el coche. Estaba sentada en el asiento del copiloto y de repente la emisora de la radio emitió una canción que no sabría decir el por qué me hizo cerrar los ojos, apoyarme en la ventanilla y recordar.

Recordé el aroma de su piel, la fragancia de su pelo, el tacto de sus manos cuando me abrazaba con esa ternura tan especial, única, que sólo el desprendía. No lo he olvidado. Tal vez nunca lo olvide. La distancia nos aisló. Nuestras vidas eran distintas, siguieron caminos muy distintos, incluso antes de conocernos. Pero aún así. No hay momentos en que me acuerde de su existencia, cuya persona jamas borraré de mi mente, de mi ser. Y sé también que él tampoco me ha olvidado.

Es difícil saber explicar cómo sentir hacía alguien un amor un tanto especial. Bonito es que un hombre te escuche cuando hablas. El café sabe mejor, el aire se respira en un ambiente más agradable y fresco.

El silencio es largo y silencioso, pero con él, sabía a gloría. Se agradecía. Era como si de fondo se oyera una melodía; la del silencio. Era agradable.

Nunca entendí como las mujeres que pasaron por su vida no supieron valorarlo. Nos diferenciábamos mucho en edad, aunque eso no era un problema. El problema era el cuando y cómo quedar sin que me surgiera especialmente algo a mí, teniendo en cuenta que yo era madre de dos hijos, y como madre tenía mis responsabilidades.

Me gané su confianza a medida que pasaba el tiempo y ambos pensando en la próxima vez en que nos podríamos ver. Nos fundíamos en un abrazo, denso y fuerte. Como si tuviera que ser el último, aunque no era lo que deseábamos.

El ruido de las ruedas frenar me hizo volver al mundo real. Abrí los ojos y la emisora de radio había cambiado de canción, sin darme apenas cuenta. Miré a la lejanía, en un punto lejano y entonces vi reflejada en mi mente su silueta.


CURRO BLANCO

QUE BONITO ES EL QUERER.

Me quiere,no me quiere….
Me quiere,no me quiere….
Sí,pero no….
-¡Que pesadez! Deja ya la margarita hija….Vamos a ver….,Mari Luz,claro que te quiero….Pero no lo sabes ya?
-No,no lo sé.Nunca me lo dices.¡Jamás¡
-Pero hay cosas que se sobreentienden y no hay que decirlas.
-Bueno pero de vez en cuando gustan escucharlas.,Qué trabajo te cuesta decirme que me quieres Antonio.
-Ninguno.
-¡Pues venga! Además,ya no me quedan margaritas.
-Ya no quedan margaritas en todo el parque…..¡Te quiero Mari Luz!

-Antonio… Y porqué en una margarita me sale que me quieres y en otra que no.Si,pero no.Si,pero no….?
-¡¡Yo que sé Mari Luz…,yo que sé!!


JUAN JOSÉ SERRANO PICADIZO

Juana y yo éramos íntimas desde párvulos. Llevábamos quince años juntas a pesar de ser totalmente diferentes. Un día podíamos estar rebosantes de amor, que al otro gritaba, insultaba, peleaba y dejaba de hablarme. No tardaba mucho en volver a mis pies, pidiendo perdón. Yo también lo hacía en ocasiones.

Siempre andábamos juntas hasta el instituto, como para ir a comprar cualquier cosa. Cuándo peleamos por primera vez, ella me llamó hija de puta, yo también le llamé igual. Estuvimos como media hora con amigos en un parque, repitiendo una y otra vez el mismo insulto. La gente nos terminó apodando «Las hijas puta». Con el tiempo nosotras nos llamábamos «hijas putis»

Todos los fines de semana, viajábamos a la ciudad cercana para ir al centro comercial. El autobús nos dejaba en la parada y caminando unos kilómetros llegábamos al centro. Para llegar pasábamos por un gran puente sobre un río, por el camino subía al filo del puente, de vuelta ella subía por el otro lado. Era una costumbre de amigas, cogidas de la mano no la dejaba caer.

Nada me enfurecía más que ver como compraba mi amiga. Escogía varios vestidos que le gustaban, yo le escogía otro. Nunca le gustaba lo que yo le escogía, pero al llegar a la caja, terminaba dejando todos los vestidos y escogiendo el mío. Me hacía recorrer toda la tienda en busca de él, después de media hora de espera en la caja.

Al salir del centro comercial, volvíamos a pasar por el puente. Ella subía al filo mientras yo la sujetaba de la mano. Sin darse cuenta tropezó cayendo al río. Por segundos la pude agarrar de las manos, pero casi no la podía sostener. Pasados unos minutos no llegó nadie, arrastrada, iba tras de ella. Cansada me miro a los ojos con lágrimas y una sonrisa.

– Adiós, mi «hija putis» te quiero –

Se soltó de mi manos cayendo al río. Asustada no sabía que hacer. Saqué mi móvil para llamar a emergencias. Cuando en ese momento me estaba llamando otra amiga.

– hola, María ¿Quieres ser mi nueva «Hija putis»? –

– ¡Si…! ¿ Pero qué a pasado con Juana? –

– Nada, ya te contaré más despacio –


LOLY MORENO BARNES

Es perfecto.
Tenemos los mismos gustos.
Escucha el doble de lo que habla.Sabe hacerme el amor sin tocarme.Es capaz de escribir los más bellos poemas.
Convierte con su mirada serena la más tormentosa lluvia en roció y con sus manos un cataclismo en caricias.
Cuando nos conocimos …bastó solo que estuviera cerca, para que desnudara mi alma y descubriera mis secretos y sueños más ocultos.
Dice una leyenda, que las almas gemelas están unidas en el destino por un hilo rojo que los une de corazón a corazón y que nadie tiene el poder de romper ese lazo.
Hasta hace poco no lo hubiese creído pero ya no estoy tan segura.
Debe de existir esa conexión ya que está demostrado desde que existe el universo y el infinito,que una luna no es nada sin su planeta y a la vez este no tendría vida sin un sol .
Aún así, cuando tres astros se alinean, siempre hay uno que queda oculto…sin luz propia .
En el camino de la vida, igual que en las estrellas, tres huellas no pueden ser gemelas si una está fuera de su tiempo .
Si, pero no…


BEATRIZ ÁNGEL

CONTRARIAMENTE YO
Soy como el agua que trata de alcanzar la orilla, como la hoja que toca tierra movida por el viento.
Soy como el círculo que empieza y acaba en el mismo lugar, como el aire que entra y sale de tu boca al respirar.
Soy como la tormenta que precede al huracán, como la gota de lluvia que resbala tras lo opaco del cristal.
Soy como la pluma que eriza la piel por un lado y que por otro puede matar, como el calor de la hoguera que te quema si te acercas de más.
Soy como el silencio que llena el alma de paz y a la vez la música con la que hacerla bailar, como una nota desafinada entre melodías que siguen un compás.
Soy noche y día y del día hago noche y de la noche hago una vida, soy luna y sol, soy frío e hipnotizante calor.
Soy como un preso libre con las llaves de su jaula, como un pájaro con alas que no sabe volar.
Soy como una daga labrada de dolosa verdad, como un libro sin candado que nada puede ocultar.
Soy imperfectamente fiel a mi propia piel…


CONSUELO PÉREZ GÓMEZ

«Sí, pero no…sin embargo debería. No obstante, si no me atrevo no pasará nada, y eso es lo peor: ¡qué no pase nada!».
Salió de la caverna en busca de una piedra fácil de labrar. Encontró una plana a la orilla del río que dividía el edén. En la parte derecha, ellos; en la izquierda animales de diversos pelajes.
El mensaje corto, rotundo, quedó impreso en el pedazo de roca: «No te aguanto más, Adán. Me largo».
Lilit.
Jamás reinó armonía entre ellos. Lilit no se sometía a las costumbres amatorias de Adán que trató en vano de hacerla obedecer.
Aprovechó que Adán y sus cien hijos habían salido a pescar para largarse con un tal Steve Jobs que, se presentó con una cesta de manzanas y, ella no pudo resistir el encanto que emanaba de la fruta.
—Debería…pero no…¿o sí? Aunque bien mirado…
Un momento de duda, pero muy corto.
Cuando Adán leyó el mensaje pensó en salir a buscarla, pero en esos tiempos sin metro, autobús, carro o cualquier otro medio de desplazamiento la misión le habría llevado al agotamiento; claro que, con los cien hijos que la bella dama le dejaba como prenda ya tenía material para la «agotación».
Pero…como no hay una sin dos, ni dos sin tres, el triste Adán volvió a caer en las redes, esta vez de una tal Eva. Una segundona que hizo el papel de ídem y lo arrastró al desastre post-eternidad. Divorciada de un tal Gates, acostumbrada a tener lo que deseaba antes de terminar de pedirlo, no se acostumbró a la vida de aquel edén donde hasta las flores parecían de plástico.
Una víbora enroscada en el platanero llevaba entre sus mandíbulas la fruta a la que había hincado el colmillo. En la ascensión dejó caer el banano que Eva recogió de un salto.
—¿Debo? Sí, pero no…¡Por supuesto qué sí!
De entre todas las conjunciones adversativas la peor sin duda es el pero, aunque, «no obstante» es, con mucho, mi favorita.
Los ejemplos los dejo a vuestro libre albedrío.

GONZALO HAYA

Estaba asustado, tenía mucho miedo y me sentía tan solo ante esta gran desconocida que cada nuevo síntoma me hacía dudar hasta tal punto que dudaba ya si era real o producto de mi imaginación. Primero empezó como una ligera incomodidad en la pierna derecha, una sensación extraña que por algún motivo me impedía estar tumbado durante mucho tiempo. Aquellos que alguna vez habéis meditado en esa posición entenderéis lo incómodo que puede llegar a ser no poder hacer otra cosa que pensar en la dichosa pierna, en la necesidad de moverla, imposible despejar la mente, frustración total. Buscas en Internet, el santo grial de las enfermedades, el nuevo vademécum, no sabes si es un nuevo brote, si tienes que irte al hospital o no… O si quizás es otra cosa. Al final consultas y tu médico te aclara que es un daño colateral, una manifestación de esta enfermedad de las mil caras… La solución es una pastillita nueva para el dolor neuropatico (primera noticia) o un parche que se utiliza para tratar el parkinson. Otro día quieres colgar unas cortinas o quizás fue una lámpara… El caso es que te subes a una escalera y de repente bingo, no tienes equilibrio, al menos no el de antes. Aparece de nuevo el pánico, ¿es otro brote? ¿tengo que ir al hospital? Si o tal vez no… Y vuelvo a consultar a Mr. Google. De nuevo aclaración del Médico, no es un brote, la pérdida de equilibrio es algo habitual, lamentablemente no se rehabilita, adiós a colgar cortinas. Continúas, gracias en parte al apoyo de los tuyos (comprendes que no estás solo). La vida sigue, aparecen dolores raros en la mandíbula, como un calambre, solo un mili segundo, un terrorífico milisegundo. Han pasado 3 años desde el último brote y te preguntas si este sí puede ser un brote… Si, pero no. Vuelven las dudas, los miedos y de nuevo Internet y consulta al médico, neuralgia del trigemio, otro daño colateral, ya ni pregunto por el tratamiento. 4 años sin brotes, por estadística entro en el club de los afortunados, estoy sano, la enfermedad hiberna sin lesiones pero ahora noto pinchazos en los ojos, como pequeños cortocircuitos, ¿debo ir al hospital? ¿Es otro brote? Si…o quizás no.


FELIX LONDOÑO

Sí, pero no. Tomó las de Villadiego y nunca más se volvieron a encontrar.
No, pero sí. Comieron perdices y fueron felices.


CARLOS ALBERTO

Tienes un mensaje nuevo

Estás sentada

acostado

o tal vez parada

frente a la pantalla de tu smartphone

o computador

tus dedos bailan un vals

se mueven

hacia arriba, hacia abajo

sobre tu mouse o sobre tu pantalla

Y yo me pregunto cómo llegaste aquí

¿coincidencia?

o ¿te gusta lo que escribo?

y dejo de teclear

y cruzo los dedos

para que sea la opción 2

Y de repente te das cuenta

(o tal vez ya lo hiciste)

que te estoy hablando

y yo me pregunto si eres hombre o mujer

y cuál, la historia de tu vida

Y sigues leyendo

esta línea

la siguiente

una más

y tal vez te parezca ridículo lo que lees

o quizás te he sacado una sonrisa

Y mientras tanto yo pienso

¿cuál es el propósito de este poema?

¿debe tener propósito un poema?

¿es este uno?

¿quién decide si lo es?

¿si no lo es?

Y lees un poco más

para ver en qué termina todo esto

y mientras tanto mis dedos bailan tiemblan

en el aire nerviosos

encima de las teclas

mientras pienso

¡cómo diablos acabo esto!

pero no se me ocurre mucho

el momento de inspiración

está expirando

Y cruzo los dedos de nuevo

para que hayas pasado un buen rato

frente a tu pantalla

y que te hayas distraído

y si estabas triste te hayas alegrado

y si estabas alegre aun lo estés más


ROCÍO RB

La vida son contradicciones. Nacemos para morir. Inhalamos para exhalar. Lloramos de risa. Comemos y cagamos. Dormimos y despertamos. Existe una fina línea que separa el amor del odio. Es como si Uber quisiera anunciarse en la puerta de un taxi.
Sin esas paradojas no habría sal en nuestras vidas que la hiciera tan dulce. Porque disfrutamos mucho más de la familia y amigos cuando hemos pasado tiempo sin verlos. Y los días se hacen muy largos cuando esperas las vacaciones y muy cortos mientras te tomas un mojito en la playa.
Sí, ámame, pero no mucho, no sea que me empalagues.
No, no me mientas, pero ni se te ocurra decirme que este vestido me hace gorda.
Disfrutemos las contradicciones de la vida, porque sin ellas no apreciaríamos esas pequeñas cosas que nos hacen felices.


ZOE EMM TEXIS

Estaba Tan Decidida, a un nuevo ciclo, a un nuevo entorno, decidida a reencontrarme, aquella, tarde era confusa, pero muy agradable, todo en mi mente era un sin fin de caos, de revolver.
¿Qué es lo que soy?
¿Quién soy?
¿De donde vengo en realidad?
¿Qué es la realidad?

Todas estás preguntas circulaban arduamente sobre mi mente, Cuando de pronto:
¡Claap! El equipaje de un Atractivo hombre de nariz fina, Golpeó fuertemente mi cintura…

-Disculpé estoy muy apenado con usted, se lo fuerte que esta gran maleta. Dijo aquel hombre sonrojado .
~¿Por que habría de estarlo? si de verdad que no hay problema.
-¿De verdad? Yo imaginaba que se molestaría con semejante golpe.
~El golpe puede doler un poco, pero usted ya ha pedido una disculpa, siento que su intensión jamás fue lastimarme ya que apenas nos hemos visto, tampoco soy de tomarme las cosas personales es bueno intentar valorar las circunstancias.
-¿Qué la hace viajar a Civitavecchia?
~Seguro lo mismo que usted.
-¿También se Encuentra huyendo?
~¿Huyendo? Que desfachatez por el contrario, estoy tratando de buscarme.
-¿Dónde había estado?
~Divagando, tratando de controlar, calmar mis pensamientos, mis sueños mis sentimientos, vengo tratando de buscar la paz, la serenidad, el equilibrio de volver a encender la llama de mi sentir, vengo a responder preguntas y a formular algunas mas.
-Bueno, en realidad que venimos a lo mismo.
~Se equivoca, yo no vengo de un lugar y voy a otro para Huir.
-Si, Podría ser, la verdad yo vengo huyendo de la decepción, vengo huyendo de la tristeza, y sobre todo Huyo del desinterés, voy huyendo , de un rincón, para llegar a un nuevo universo, libre de recibir todo el aprendizaje y experiencias de un nuevo amanecer, voy a Civitavecchia para explotar mi arte de con los grandes y maravillosos paisajes, con el fresco y suave aroma de nuevos lienzos.
~Tienes razón quizá ya que yo vine a reencontrar un nuevo aire un nuevo respiro, nuevas aventuras, que torpe soy por no distinguir a tiempo tu punto de vista.
-Descuida, a decir verdad eres tu la que me deja la lección de valorar la situación, quizá los pensamientos son distintos, pero el objetivo es el mismo.¿Crees en el destino?
~¿Por que lo preguntas?
-Tu Número de asiento, 144, el mío es 145.
~Vaya, ya te siento como un equipo.
y fue entonces ese momento que agradecí el solo fluír.


EMILIANO HEREDIA

ACETATE

– A continuación conectamos con nuestra enviada especial en la puerta de los juzgados de Plaza de Castilla, donde se celebra uno de los juicios mas mediáticos de los últimos años, donde, una concursante del famoso talent show «Olé Chef», Eudivigis García, está acusada del cargo de intoxicación alimentaria a los jueces del exitoso programa, Amaranta Sonajero Nararanja, Fele Rodríguez y Toni Cruz, afamados chefs, con varias edtrellas Pipelin en su haber.
Zoila mesa, ¿Que ambiente se respira en las afueras de los juzgados?, ¿Algo….se está cocinando?.
-Pues sí Azarias Prats, el ambiente aquí esta caldeado, a mi derecha, se encuentran los que apoyan a Eduvigis, profiriendo gritos en contra del famoso talent, como puedes escuchar:
-¡Era era era!, la cocina es casera, ¡Ena ena ena! Fuera la cocina moderna
En el lado contrario, un amplio sector, formado por prestigiosos chefs y ganadores de otras ediciones, contraatacan;
-ista ista ista!, ¡Viva la cocina minimalista!
-¡Atención Azarias!, Eudivigis, escoltada por miembros del cuerpo de seguridad del estado, accede rápidamente al interior de los juzgados…
Bueno, Azarias, aquí corto la transmisión, y en cuanto tengamos alguna novedad, conectaremos en directo.
-Bueno, ya han visto el cacao fuera de los juzgados, solo queda esperar el resultado del…cocinado..
Ya dentro del juzgado:
-Levántese la acusada:Doña Eduvigis García García. ¿Cómo se declara ante la acusación de intoxicación alimentaria?.
– Inocente, su señoría -responde Eduvigis, una mujer viuda, de unos cincuenta y algo, pelo rubio entre cano, recogido con un rodete sujeto por dos guedejas de concha marrón, cara redonda como de hogaza, adornada con dos amapolas como mejillas. Oronda, fuerte, con vestido negro moteado con miles de puntitos blancos como copitos de aguanieve, un impoluto delantal blanco, unas medias negras, con unos pies embutidos en dos zapatillas.
negras de felpa forradas interiormente con tela de borreguillo.
-Proceda el fiscal-dice el juez, un hombre que debería estar jubilado, pero no ve o no quiere ver, el l momento de su jubilación, harto de haberlo visto todo-
-¿Es verdad, señora Eduvigis García García, que el día de los autos, usted, intencionadamente, quiso intoxicar a los aquí presentes, Atalanta Sonajero Nararanja, Fele Rodríguez y Toni Cruz, jueces del concurso «Olé Chef»?
-Si pero no, su señoría-responde Eduvigis, con cara de circunstancias, poniéndose mano sobre mano, en su redondeada tripa-de autos, nå de ná, no he cogįo un coche en mi vía, ni sé conducir, aquí los únicos que tien la culpa de tó son esos tres que se creen que van a enseñar a una servidora a cocinar, ¡Ja!, A mí, la hija de la Salvaora, que fue cocinera en el mejor mesón del pueblo, durante cincuenta años, !ja! – exclama toda indignada-
– si, pero no – responde acusadoramente con el dedo índice hacia Eduvigis Atalanta Sonajero Nararanja- aún recuerdo la sopa de ajos que nos hiciste en la primera gala, tenía saboooor, pero demasiado, aún me acuerdo que tuve que beberme el agua del florero ¡Madre mía!.
-¡Naturaca!, Si no aguantan ná, solo le metí una puntica de una guindilla seca del tío gurriato, son unos flojos
-Si, pero no -interviene Toni Cruz-, a esa sopa, le quitas el exceso de picante, haces un fondo de ajo negro confitado, le echas unas virutas de jamón caramelizado al Pedro Ximen , con huevo pochė, todo eso, en capas, en una copa de cóctel, con una rebanada de pan ahumado con palosanto, hubiera sido otra cosa.
-Ademas, Eduvigis- interrumpe Fele Rodríguez-, ya sabes que soy muy fan de la comida casera, tradicional que tú haces, pero como ha dicho Toni, deberías haber arriesgado más, utilizar las nuevas técnicas, las nuevas tendencias, no se, chica, estás un poco anticuada..
-¡Amos anda el señoritongo este lo que me ha dicho!, ¡Anticuå yo!- responde ofendida Eduvigis-, yo cuando cocino, hago comía para tós, quien quiera tapas como las que ustedes hacen, que se vallan a la barra del bar, lo mío es comía en condiciones, unos buenos pucheros, no los entremeses esos que han hecho los niñatos esos que he tenío como compañeros.
-A ver, Eduvigis-Intercede Atalanta Sonajero Nararanja- no se trata de si tu comida está mala o no, los callos que hiciste en la segunda gala, eran impresionantes, en la tercera, la tarta de manzana espectacular… pero ya en la sexta gala, tenías que hacer cosas diferentes, modernas .
-¡Anda la osa!-responde alterada Eduvigis-, di en la última gala inmovė como ustedes me dician
-A ver, que yo me entere -interviene el juez-, que yo me entere, ¿Qué plato hizo usted para provocar un cuadro diarrèico,, con vómito, en los tres jueces, que les llevó a urgencias?, ¿Productos en mal estado?.
-Naaaa, su señoría, como aquí los presentes, estaban pesaos con lo ser moderna, les hice un plato de acetate.
-¿Acetate?-pregunta intrigado el juez-
-Si, si señoria, le he traío un taper para que lo pruebe,- lo saca de un enorme bolso negro, raido, que estaba en el asiento, y lo abre-
-Pues buena pinta tiene, comenta el juez-se parece en color y forma a los conguitos, ¿Es salado o dulce?
-Espere, que ahora se lo leo, que me escribió el hijo del Niceto, el rótulo de la receta, que es mu estudiao:
Acetate:
Reducción esférica de esencia caprina a las finas hierbas.
-¡Traiga traiga!-le dice el juez, entre intrigado y goloso, metiendose una buena cucharada en la boca…-
-¡Noooooo!-gritan al unísono los tres chefs-
-La verdad es, que tiene un regusto a alta montaña-dice el juez hablando mientras mastica-se nota la fibra…las hierbas….pe-pe-pero…¡Esto es mierda de cabra!
-¡Acetate! -responde feliz Eduvigis-
-Adelante con la crónica, Zoila Mesa,¿Se ha llegado por fin…a los postres?
-Pues sí, Azarias, el juez ha dictado veredicto, ha declarado, entre grandes muestras de indignación entre los tres jueces del talent show «Olé Chef», inocente y libre de todos los cargos, a Eduvigis García García, ya que, ha considerado, un desafortunado accidente la intoxicación de los tres chefs, al haber realizado un plato siguiendo las instrucciones de éstos, de innovación y creatividad.
Dicho Juez, a continuación, ha sido trasladado a las urgencias del hospital de la Paz, por una intoxicación alimentaria sin que por el momento se sepa nada más.
-Muchas gracias, Zoila Mesa, compañera, nos despedimos de ustedes antes de que nos pillen…con las manos en la masa.


SOLEDAD ROSA

Día 1: Sigo encendiendo la lámpara de pie en el salón y su luz tenue hacen sombra en mis quejas. Ya no hay cuatro zapatillas esperando tras la puerta de entrada. Y mi almohada ya cabe entera en la cama. Vi tu miedo en esa risa nerviosa de niño pequeño que te acompañaba al salir, y la inseguridad en tu mirada. Seguro que en la mía leíste que yo tampoco se.

En la batalla entre la cabeza y el corazón, el tiempo se resiste a dejarlo marchar. Todavía podía ver su rostro, sentir su aliento, notar sus manos tocándome y acariciando cada centímetro de mi piel. Incluso mi espalda se sobrecogía por si la cubrían con besos y abrazos. Sí, esos con los que me sorprendía.

Me enamoré, como las protagonistas de las historias que me contaban mis padres de pequeña donde todo era color de rosas. Supongo que querría el mismo cuento con final de “fueron felices y comieron perdices”.

Aposté, me tiré a la piscina por él, ignorando que me tiraba sola. Él no me acompañaría. Toqué fondo. ¿Algo falló no? No. No falló nada. Falló él. Y me ayudó a ganar. O mejor dicho, a ganarme.

Día 23: Tengo varios frentes abiertos. Sentimiento y placer, gusto y conveniencia, amor y amistad. El tiempo me ha demostrado que hay cuentos en los que la protagonista se enamora de sí misma. Y es que, a veces, para empezar a querer a alguien hay que comenzar a quererse más.


KAREN ROSADO

Me imagino cabalgando apoyada en tu regazo,
Danzando entre sábanas al compás de tus gemidos,
Taciturna entre la oscuridad de estas cuatro paredes,
Anestesiada por tu aroma y tu sabor.
Si,acepto que lo hagamos…
Pero no te prometo amor.


YAMILETH NÚÑEZ

Claro que quiero navegar serena por tu océano verduzco que me incita a remar viento en popa, sin salvavidas, retando deliberadamente a las olas que danzan con apasionante deseo de cubrir con su ardiente beso la arena que muere de sed.
Quiero perderme en ese insuperable verde que me mira y me dice sin palabras que está listo para vaciar todas las ansias de sueños perdidos y deseos que yacieron apagados por tanto tiempo a falta de una muza capaz de desvelar sus noches de soledad.
Claro que quiero que con tus labios abras caminos nuevos en mi piel y te deslices suavemente por esos túneles desconocidos provocando mil sensaciones inimaginables dentro de mí.
Quiero enredarme en tu piel desnuda hasta enrojecer tus blancas mejillas con el fuego de esta pasión que acrecienta cada día, convirtiéndome en una presa vulnerable del océano verde de tus ojos que me atrapa sin remedio.
Sí, eso quiero! Correr de tu mano como dos adolescentes en su primer amor, llenar mi cántaro de tus caricias y beberme uno a uno todos tus suspiros y después derretirme en tu ternura, porque sí eso es lo que eres un niño grande o un hombre niño, un alma genuina, un derroche de amor, de ternura y pasión.
Quiero todo lo que me ofreces y lo que me das sin medida, sé que en todo el universo no hay otro ser como tú, que haces que me sienta amada, deseada y respetada, que a cada instante me demuestras tu amor y ternura, que me hace soñar como nunca.
Tienes todo lo que siempre he soñado, cualquier mujer con un razonamiento saludable y sin prejuicios aceptaría ciegamente un amor tan inigualable como este que me das. Algunas veces me digo a mi misma que sí, acepto todo ese torbellino de belleza y de bondad que me ofreces, pero no, no es posible, hay una lúgubre y mezquina barrera que se interpone entre los dos. Una infame barrera que de deseo con toda mi alma derribar pero, no tengo las fuerzas suficientes para hacerlo. De modo que sí es todo lo que anhelo, pero no puedo tener.
Maldita desigualdad social!


 

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10 comentarios en “Sí, pero no”

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