Canciones

Esta semana, en nuestro Grupo de Escritura Creativa de Facebook, proponíamos escribir relatos inspirados en canciones famosas. Estos son los relatos recibidos. Puedes votar por tu favorito en comentarios antes del próximo jueves día 12 (solo un voto por persona).

*Todos los relatos son originales y no han pasado procesos de corrección.

 

JOSUE GONZÁLEZ

Suenan y hablan todas de mi, nadie en especial; quizá en el ínter de cada pista, alguien esté.
Un coma brutal para mi alrededor o una sinfónica obra teatral frente a mis ojos, pero nada que ver con ella o él, si su nombre es cordial o tan simple parafrasear.
Todo suena a mi, a mi indigno corazón, a mi triste mirar, a mi alegría falaz, a mi abandono total, a mi muerte cerebral y cuanto mas!!. 
Dime cancioncita vulgar, de dónde es que te has convertido en mi banda sonora, por que ahora mismo hablas sobre mi, tus letras salen de mi boca y se sostienen al golpeteo de mi lengua y mis dientes , nadie las escucha pero rasguñan mi paladar.
Música hazme un día más una historia entre tus letras, saborea mis oídos e inunda mi corazón, secuestrame de esta realidad y llévame donde la siguiente pista es mejor, porque de donde vienes tu quiero ser yo.

Sobre canciones no hay nada especial, todas suenan como yo, nadie en realidad, solo espacios que se llenan con rostros entre cada historia.


MARÍA RUBIO

Canciones de juventud en un Madrid recién estrenado al venir del pueblo.Tiempos de dictadura.Suerte poder comprar un casette y unas cintas con las canciones que me molaban , como dicen ahora.Entre ellas «para que no me olvides» …..Para que no me olvides y estemos unidos los dos gracias a los recuerdos. Estarás siempre en mis pensamientos .Han sido mis caricias y nuestros abrazos.No me olvides para estar en todos tus sueños. Ten mi cariño que es lo mejor que tengo……Para que no me olvides y estemos muy unidos los dos gracias a los recuerdos……..


ROCÍO ROMERO GARCÍA

NUMBERS.

En una fría noche de invierno, en pleno centro de Nueva York, un joven busca refugio en una cafetería. Las calles están decoradas con luces de todos los colores, envidiadas por las estrellas. El suelo se ha convertido en una alfombra blanca y blanda.
Los copos de nieve caen sin cesar, lentamente. La Navidad ha llegado.
El joven muchacho encuentra una cafetería en Times Square y decide entrar.
Se sienta en una de las mesas libres y abre su bandolera. Coge su portátil y se dispone a escribir. El espíritu navideño le inspira.
Una camarera se acerca a tomarle nota. Pide un chocolate caliente y se pone los auriculares. Spotify reproduce «Numbers» de Daughter.
La camarera le trae el chocolate caliente y le da un sorbo. Agradece el dulce calor atravesando su garganta, hace demasiado frío fuera.
Comienza a escribir, parece inspirado. Pero al cabo de un tiempo y con la misma canción terminando, se bloquea.
No sabe como continuar su historia. Aparta los ojos del ordenador y la canción comienza de nuevo. Se fija en una chica rubia que hay frente a él.
Está leyendo un libro, las ondas doradas caen por sus hombros.
La observa, no para de mirarla. No entiende porque le atrae.
La chica levanta la mirada y le mira. Sonríe. Tiene los ojos azules, tan profundos como el mar y el cielo.
El chico se ruboriza y baja la mirada.
Le da otro sorbo al chocolate.
Mira por la ventana y sin saber muy porqué, quizá sea por culpa de la música o del hipnótico caer de los copos, comienza a imaginar. Se deja llevar, y por unos momentos, deja de estar en este mundo para adentrarse en el suyo.
Imagina gran cantidad de escenas, como una película, dónde está con ella. Dónde ella es la protagonista.
Todas pasan deprisa, como fotogramas, una detrás de otra, ambientadas en diferentes lugares.
Una playa, atardeciendo, abrazados con una manta echada por los hombros. La suave brisa, acariciando sus caras.
Un coche, recorriendo una carretera vacía, ella con los brazos estirados, intentando alcanzar el cielo con un pañuelo.
Una cama, con caricias y besos escondidos, con lunares en vez de planetas y sonrisas como destino.
Un día de lluvia, las gotas cayendo lentamente en sus cuerpos, la tormenta perfecta. La paz.
Cuando la canción acaba, se termina el chocolate, que ya está templado y cierra el ordenador. Paga la cuenta y comienza a recoger. En ese momento se da cuenta de que la chica rubia no está.
Cuando sale a la fría calle, la ve. Está en un paso de cebra, el semáforo está en rojo.
El corazón se acelera, nota como la sangre palpita, nota los latidos por todo su cuerpo… ¿Se ha enamorado? No, no puede ser. No puede enamorarse de recuerdos inexistentes, creados por su imaginación. No puede, no la conoce.
La chica está mirando el móvil, de pronto suena el pitido del semáforo, ya puede cruzar.
Pero un coche no ha podido frenar a tiempo y viene bastante rápido. La chica se da cuenta demasiado tarde. El coche está lo suficientemente cerca de ella.
En ese momento, el mundo se paraliza. Los copos se mantienen en el aire como si no hubiese gravedad, nadie ni nada se mueve, no se oyen ruidos de coches ni del bullicio de la gente. El mundo ha dejado de rotar.
El tiempo transcurre con mucha lentitud, demasiada.
El chico se abalanza sobre ella, empujándola fuera de la carretera. Todo vuelve a su tiempo, el mundo vuelve a rotar.
Él la mira. Ella le mira. Ambos sonríen. Y a pesar de tener a un grupo de gente a su alrededor, preocupada, solo son capaces de verse el uno al otro. Saben que no va a ser la primera vez que se vean.


MARÍA BRUNO

Canciones: Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Hay musica que me gusta y musica que me encanta pero hablar de Patricio Rey, escuchar Patricio Rey me revuelve las tripas y me hace sentir la simbiosis entre mi cuerpo que se hace música y la musica, -que en un espectáculo sangriento, y doloroso- se va haciendo partículas y después masa y después mi cuerpo. No lo disfruto, me duele tan adentro -y sobretodo en el pecho- que me hace explotar en llantos repentinos y cuando estamos en algún boliche y mis amigos me ven cantar y gritar y luego llorar, se asustan y rapidamente toda la ronda, que estaba eufórica, se pone triste. Yo no lo puedo controlar, a mi me controlan ese conjunto de símbolos que decodifican en un lenguaje extraño en mi cerebro, pero que parece que naci sabiéndolo entender. Los redonditos hablan ese lenguaje y me sienten al oído cosas que me resultan muy tristes.
!Que mundo tan injusto es este que para algunos gira tan rápido que los dispara afuera con la fuerza centrifuga y que para otros es tan mansito. El Indio lo sabe y lo decodifica quizá en un momento tan ardido en llamas como yo me siento ahora. Para tipos como nosotros no hay manera de que la imagen quede bonita. Aun si estuviéramos viviendo un buen momento, solo nos hace falta detenernos y observar, para que nos asuste como ha pasado el tiempo, como hemos cambiado, sin embargo a nuestro al rededor todo sigue igual de feo.
Muero mientras ardo pero nunca me consumo. Sufro y siento olor a carne chamuscada pero me miro al espejo y sigo acá. La muerte es parte de mi vida, y soy un objeto tan oscuro que algunos han de ver que brillo. El arte en la inmundicie. Estamos muy muertos pero seguimos muy vivos, así se siente el Indio Solari, así me siento yo, y eso es Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.


GABRIELA MOTTA

Tema: Canciones

Qué son las canciones me pregunto?
Mientras escucho el canto del ruiseñor,
qué son las canciones me pregunto? 
Mientras me dejo llevar por mi imaginación,
que de repente me habla y me dice: te presto mis versos para que puedas contestar esta interrogación.

Entonces sácame de este aprieto y dime que son?
No hay una sola respuesta, ellas son tan eternas como el sol, tan oscuras como la noche o suaves como una flor, hirientes como el puñal más afilado, o sencillas como el sonido de tu corazón. Pueden despertar furia y odio, la paz y el amor,
desatar la alegría de un soplo, o el llanto con un solo temblor.
Son frágiles como los niños pequeños y fuertes como el más valiente señor,
amables como la dama más bella e incorruptibles como tu amor.

Son música, son poesía, son arte,
son vida y muerte, son alegría y dolor.
Son verdades y son mentiras,
son engaños y son compasión,

Son la tierra en conjunción con la flor,
son el agua dándole vida al sustento de un pescador ,
son el aire que nos da vida
y son fuego que nos da calor.

Son tu inconsciente y el mio
Son tu deseos y mi dolor
son todo lo que tu quieras
por eso le llamamos canción.


LAILA RAQUEL MONGUE

Me parece mentira que juzguen así nuestro amor, que piensen que ya no me quieres y que sufro a tu lado.
¡Lo que hay que escuchar!
No voy a dejar que sean tan entrometidos, sé que quieres lo mejor para mí. 
Soy muy orgullosa, tanto como bonita y hermosa.
¿Y qué más da lo que diga la gente si nosotros nos queremos?
El amor es cosa de dos, y sólo nosotros sabemos lo que hay en nuestra casa. Y sólo nosotros podemos elegir cómo queremos vivirlo.
Poco nos importan las malas lenguas, si lo que importa es que yo te quiera, y que tú me quieras.


FUEN CALDERON ROMEO

Contaban los ancianos que algunos días se podía escuchar desde la vieja aldea una melodia suave, susurrante que llegaba desde el lago. Eran los sauces llorones que crecían en un pequeño bosque con álamos y chopos. Decían que cuando moria alguien de la aldea la misma noche del fallecimiento se les podía oir llorando creando una melodía hermosa, única, que no sé podía escuchar en ningún otro sitio en el mundo. Y aquella era la canción del alma cuando era recibida y acompañada por otras almas. Y todos aquellos vinculados de un modo u otro con esa alma podían escucharla con mayor intensidad encontrando consuelo y sintiendo que, de algún modo, esa persona seguía con ellos. Y tal era su convicción que convirtieron en una tradición regalar una rama de sauce llorón a las personas con las que querían amistad eterna. Y quizás sea cierta la leyenda o quizás no. Sólo sé que hay canciones que nos traen a la mente personas, instantes. Que hay canciones que sin saber exactamente porqué consuelan, ayudan y otras que nos provocan una enorme tristeza . Es la música del corazón, esas notas que se funden con nuestros sentimientos y las convierten en únicas. Quizás si nuestros sentimientos pudieran tener sonido podríamos escuchar en determinados momentos de nuestra vida nuestra propia canción.


DAVID DURA

Tengo una bandera
de rojo y amarillo
tengo un odio dentro
del color sin sentido.
Tengo , tengo , tengo
tú no tienes nada
tengo a mis hermanos
en la jaula de mi mirada.
Veo , veo , sin mirar nada
quedaré ciego
mi familia enfrentada.
Vuela pajarillo
tú qué puedes,naciste con alas
canta desde los cielos
veo estrellas, y no esteladas.
No creo en dioses ni adioses
el palo , duerma en la hoguera
no hay amor que no atraviese frontera….

PARACETAMOL…para el amor…


JUSTO FERNÁNDEZ

«Quiero ser el único que te muerda la boca».
¿Por qué alguien ha querido expresar algo así? ¿Por qué….?
Yo te maldigo, canción, por bailarte sin escucharte.


VÍCTOR SÁNCHEZ

«… Me dijeron que por ser hombre podía conseguir la mujer que más deseara
Que daba igual que yo no fuese igual de guapo, alto o delgado que ella
Que con ser hombre era suficiente
Me dijeron “no te preocupes”
Nosotros nos encargaremos de todo
Haremos que las mujeres se cuiden y se pongan bonitas para ti
Para que no puedas quedarte sin la mujer que has soñado toda tu vida
Sin la mujer que crees que merece estar a tu altura
Sin la mujer que te va a hacer feliz para siempre
Sin la mujer que se convertirá en la madre de tus hijos

Pero se olvidaron de un pequeño detalle
Y es que a ellas no las preguntaron si se sentían cómodas siendo “la mujer de”
Y nos dimos cuenta que esto no funcionaba así
Ni tú estabas contenta ni yo “permanentemente satisfecho”
Tú luchabas contra viento y marea por sacar a flote un barco que se hundía por momentos
Mientras yo miraba hacia otro lado y me enfadaba como el niño al que se le estropea un juguete
Y sentí la necesidad de querer cambiar de mujer
Y me dijeron “no te preocupes”, nosotros nos encargaremos de todo
Y la máquina de las mentiras se puso otra vez en marcha
Para que todo volviera a la normalidad…

Tuviste la oportunidad de conocer a mujeres estupendas
Pero solo supiste quedarte en la superficie
Y cuando parecía que podías llegar más lejos
Te aburrías y huías
Y empezabas (otra vez) a buscar
Y te dabas cuenta de que nunca hsa sabido querer a nadie que no haya sido tú mismo
Y entierras tus sentimientos de culpa en otra mujer que te haga olvidar
En otra mujer que te devuelva la ilusión en el día a día
En otra mujer que te haga sentirte “permanentemente feliz”

Porque es así como te han dicho que son las cosas
Porque es así como te han dicho que te tienes que sentir
Porque no sabes hacer las cosas de otra manera
Porque te prometieron que no te preocuparas
Te dijeron que ellos se encargaban de todo
Pero ahora ellos ya no están contigo
Sus voces no responden a tus plegarias ni a tus exigencias
Y cuando más los necesitas, más solo te das cuenta que estás
Porque ya no sabes hacer las cosas de otra manera
Y ya no puedes recuperar nada de lo que tuviste…»


SARA LÓPEZ

Mi sombra arrastra mi cuerpo por las esquinas, sin piedad. Ya no tiene forma humana, sino que fue alzándose como un muro progresivamente a medida que me perdía en las tinieblas de su inmensidad. No recuerdo en qué momento comenzó todo. Quizás fue la noche en la que tuve aquella pesadilla en la que traspasé el umbral de mi hogar y no reconocí mi propio reflejo.

Mi sombra no se desvanece con la sombra, sino que lucha contra ella hacia la más profunda negrura. Se hace más fuerte cada día y pinta mis venas cuando las traspasa, recordándome así que siempre será dueña de mi sangre. O quizás sea yo, que soy más pálida y frágil que antaño.

Mi sombra es tan fuerte que es capaz de transformar mi esencia en una ruina milenaria y disolver mis sueños en humo ácido. Hace que olvide mi memoria muscular y permanezca atada a las cadenas de las que antaño conseguía librarme.

Pero en el fondo sé que no todo está perdido, que algún día mis números se elevarán hasta aquella cifra divina. Será entonces cuando la luz por fin traspase la oscuridad y ya no podrás esclavizar mi alma cuando cierre los ojos.


LAU SUPERSÓNICA

«Hoy una canción se repite tristemente
*
Hoy son muchas las canciones que entre lágrimas se van en el aire hacia el cielo
*
Hoy leí que el artista estaba en situación crítica y, con apenas una hora de distancia, volví a leer sobre él pero esta vez que su alma física había partido de este mundo
*
Hoy su guitarra está seca de acordes y de arte; y su canción se encuentra vacía de su voz ya que nunca más se encontrarán
*
Hoy su canción llegó al fin, al ocaso de sus días de esplendor y magia
*
Hoy esa estrella se apagó, aunque perdure en el alma melómana de cada fanático y continúen brillando allí, no será igual
*
Esa canción alcanzó un paraíso eterno en el cielo pero afortunadamente ya lo había alcanzado ocupando un gran espacio en la Tierra para todo ese público que hoy lo recuerda y despide con nostalgia»


KAREN ROSADO

Dulce sinfonía
(CANCIONES)

Me basta con un poco de ti,
Es como una obsesión,
Oh! elixir amargo que todo en mi provocas,
Me sacas del letargo mental en el que habito,
A cada estruendo más profundo ,
A cada estruendo más obscuro …
Y me llevas por un camino de mentiras,
Me haces creer en el amor,
en el cielo,
en la fortuna o el infierno de una forma tan perfecta,
Los vuelcos del corazón me contorsionan,
Aprovechas mi vulnerabilidad para quedarte en el alma,
mi mente,
mis oídos …
Estoy solo…lo sé,
Aunque ella esté sonando en mi cabeza,
Aunque al oído me susurré demasiado ,
El mensaje siempre es el indicado .
Podría padecer un colapso emocional,
Sin ella,
Sin ellas…
En que momento mis cinco sentidos se fusionaron en uno?
Los placebos ahora son suministrados auditivamente,
No me queda más que dormir en la dulce sinfonía.


ROSA MARÍA JIMÉNEZ MARZAL

Ahora soy yo

Te sentí volver….era tarde,demasiado tarde y fingí dormir para evitar el absurdo diálogo entre el día y la noche. Respeto tu escapada en solitario,ese olvido voluntario de mi presencia,respeta tú mi tranquila indiferencia. No quiero explicaciones, no te las pido,es inútil….se te escapan las mentiras entre los dientes…y me pongo nerviosa,con la ansiedad del aire viciado,de las palabras manoseadas y los rencores edulcorados.
Y el caso es que éramos felices, recuerdas?qué nos pasó?es ese dolor que parece que siempre trae consigo la alegría…y no veo mi reflejo en el espejo,ni mi sombra en el suelo,tan sólo siento en mi cabeza múltiples reproches que,amontonados,disputan para desfilar ante tí.
Te noto lejano,amargado, cansado….te vas vuelto intolerante y caprichoso…y aunque retrases cada noche tu vuelta,se que lo harás y quizás un día seré yo la que no esté,la que prefiera estar sin tí.
Siempre te tuve miedo,dude… creo que no me quisiste demasiado o,tal vez, olvidaste cómo hacerlo.
Pero,ahora, el miedo y el respeto han empezado a desaparecer, me siento fuerte,segura…. ahora soy yo la que desea estar sin tí.
Y cuando regreses,si lo haces, me encontrarás levantada y con las maletas hechas.
Te quedarás impasible,atonito,con la mirada vidriosa y sin saber que hacer….y ya será tarde.
Te sentí volver….


CARMEN LÓPEZ

Hoy decidí poner canciones del ayer.
Años en los que creímos vencer.
Para que me cuenten al oído cosas del pasado, que me haga un guiño a la melancolía.
Ya no tengo vinilos ni tampoco cassettes.
Algunas las repito una y otra vez,
porque me salen mariposas volando.
Otras me traen las lluvias de mayo, mojando mi pelo recién teñido, manchando de azul mi blusa blanca en medio del concierto. Esos maravillosos conciertos gratis en Madrid, cuando nos dejaban hacer botellón y fumar porros,
por que eramos jóvenes y valientes.
¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité? Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta…

Y hay una que solo pongo por ti, solo porque te echo de menos.
Porque me gustaba tu sonrisa.
Porque recuerdo tu camiseta de los Guns and Roses.
Porque eras guapa, muy guapa.
Porque no nos dio tiempo a despedirnos.
Porque nos dejamos la última cerveza sin pedir.
Y solo porque te sigo echando de menos,
y solo porque te quiero echar de menos,
y solo porque no te quiero olvidar,
llega Loquillo en su Cadillac contigo dentro y te quedas un ratito conmigo.
… pero ya hace tiempo que me has dejado…
barras de bar, vertederos de amor…
…………….


EMILIANO HEREDIA JURADO

“E LUCEVAN LE STELLE”
(TOSCA)

La aguja del cabezal del brazo del tocadiscos, se desliza con sonido áspero por los microsurcos.
E lucevan le stelle,… (Y brillaban las estrellas), Tosca, Giacomo Puccini.
Hacía tiempo que Orestes, no desempolvaba ese viejo vinilo.
El tintineo de dos cubitos de hielo, en un vaso de hielo, hace un efecto de llamada, aparece en el salón, Electra, su mujer, con un aspecto aún más demacrado, frágil, como un junco a punto de romperse.
-Me muero, Orestes- sentencia su mujer, con medio cuerpo derrumbado sobre el dintel de la puerta-
-¿otra vez?-responde Orestes, sin levantar la mirada del vaso ancho sobre el que se sirve un whiskey doble-.
-Ésta vez en serio, Orestes- responde Electra, que alcanza arrastrándose como puede hasta el sofá, arrebujándose en un rincón, arropándose hasta arriba, donde sólo se deja ver la cabeza, y su faz, de lo pálida, se asemeja cada vez más, a una de esas máscaras de porcelana blanca colgadas en una de las paredes de la entradita de la casa-
Orestes, bucea en el espeso silencio que ahora lo invade todo, acercándose a la ventana abierta del salón, como las ballenas, a tomar aire, y toma un sorbo largo de whiskey de su vaso, mientras, cerrando los ojos, escucha las primeras frases de la hermosa Aria que suena en el tocadiscos..
Ed olezzava la terra, Stridea l’uscio dell’orto,( Y olía la tierra,
Chirriaba la puerta del huerto,)…..
Y era verdad, parecía que el exterior, reflejaba como un espejo, lo que la Aria iba narrando, cantada por Alfredo Kraus, uno de sus tenores preferidos…una ligera brisa, batía con suavidad la pequeña portezuela de madera que daba entrada al pequeño huerto aledaño a la casa, haciendo chirriar las bisagras, una de esas tareas pendientes que nunca se realizan- y la lluvia que había lavado la tierra, había dejado su particular perfume y envolvía el todo con una fina gasa de tul mágica y misteriosa.
´-Mira, Electra…cariño ¿te puedo llamar cariño, verdad? –Orestes, tiñe con sarcasmo su pregunta-, los dos sabemos de sobra, que te queda poco tiempo, que es inevitable, que no hay remedio, que no hay solución…¡pero joder!, ¡muérete en silencio!, ¿o es que hasta con tu muerte me vas a seguir torturando?.

Electra, gime. Electra, llora, desesperada, tapada ahora toda ella con la manta con la que se ha arropado.
-¡Eres cruel! –intenta, en vano, gritar, como si un ratoncillo minúsculo le hubiera gritado a un león. Un ataque de tos, como un boxeador de los pesos pesados, le muele los huesos-
E un passo sfiorava la rena…Entrava ella, fragrante,Mi cadea fra le braccia.( Y unos pasos rozaban la arena…Entraba ella, fragante,Caía entre mis brazos..
-¡¿cruel?!, ¿cruel?, ¡Esto sí es cruel! –señala, desaforadamente al tocadiscos- ¡escucha mujer!, ¡¿Cuándo has hecho eso por mí?!,¡¡¡¡¿Cuándo?!!!
-¡cof,cof!, ¡déjame ¡tranquila!, yá sabes que ¡cof, cof!, que a mí no me gusta ¡cof!, ¡cof! La mierda esa ¡cof!,¡cof! (el oscuro averno se le escapaba entero con sonido cavernoso y estampaba la manta con pálidos goterones de sangre que huían de sus pulmones)
-Dime, Electra, -Orestes, mira fijamente, a los ojos amoratado y hundidos de Electra-, tranquilamente sentado en el sillón de al lado del sofá- ¿cuándo me has dado cariño?, si es que, alguna vez, me has querido, que, fíjate, estoy tan seguro de que eso no ha ocurrido nunca, como que tú, te mueres.
Oh! dolci baci, o languide carezze,Mentr’io frementele belle forme disciogliea dai veli.( ¡Oh, dulces besos! ¡Oh, lánguidas caricias,Mientras yo, tembloroso,Sus bellas formas liberaba de los velos!)
Poco a poco, el río espiral, buscaba el centro del mar vinílico.
-Tantos años de insultos, desprecios, malas maneras….Electra, ¿has sido feliz tratándome así?
Electra, agotada, con la guadaña de la muerte segándole poco a poco el sembrado de su yá escasa vida, coge la última carrerilla, y arremete con su ariete de desprecio contra Orestes.
-¿y tú?, tú también has tenido la culpa, por dejarte.- jadea como un fuelle a punto de desinflarse-
No sé porqué nó te fuiste hace tiempo- se aferra al salvavidas de un cojín marrón- eres un cobarde, te dá miedo la soledad, cobarde…-los pómulos demacrados, hacen parecer más de asco, la mueca que dibujan los pinceles despeluchados de sus labios-
-No, Electra, no, fue por miedo a la soledad, porque ya estaba solo. He sido el más valiente de los valientes, por no huir y proteger a nuestros hijos, y evitarles los golpes amargos de tu frustración eterna.
– Si…me…hubieras querido…-Electra se apaga, como una vela casi consumida, con los chorretones de cera esparcidos por el porta velas del sofá- …me hubieras ayudado
-Electra, no te vayas aún, por favor –sujeta la cara de Electra, con una mano- no cierres los ojos, por favor.
Electra, haciendo un esfuerzo titánico, entreabre los ojos, como las alas de una mariposa moribunda.
-Electra, yo te quise como a nadie en el mundo, y no pude hacer nada para ayudarte porque no concebía en mi mente, que alguien que se suponía que me quería, me hiciera tanto daño…Electra, no quiero que te vayas sin decirte..que aún, te quiero…
Electra, ha cerrado los ojos, y Orestes, graba un último beso como un epitafio, en la fría lapida de la boca de Electra.

Se levanta, y se acerca al teléfono.
-Oiga, ¿policía? -Svanì per sempre il sogno mio d’amore,( Se desvaneció para siempre mi sueño de amor…)- verá….mi mujer….ha fallecido…- las lágrimas se fugan por las ventanas de los ojos, usando las pestañas de cuerda L’ora è fuggita(El tiempo ha huido…)-
sí, aquí les espero.
Electra yace inerme en el sofá, parece que duerme.
Orestes mira al cielo, una estrella fugaz, rasga el cielo en dós.
E muoio disperato!
E muoio disperato!
E non ho amato mai tanto la vita!
Tanto la vita!…

¡Y muero desesperado!
¡Y muero desesperado!
¡Y nunca he amado tanto la vida!
¡Tanto la vida!


LA XICUELA DE CORRIOL

En nuestras mentes siempre están aletargadas canciones que nos recuerdan momentos. Pueden ser buenos o malos, difíciles, graciosos, etc.
Hay veces que asociamos canciones directamente incluso a personas. Nos recuerdan a ÉL o a ÉLLA , con o sin dolor. A seres queridos que ya no están y sabemos de sus gustos, etc.

De todas maneras, y yo lo secundo, dime con quien andas y te diré quién eres. Las canciones, van asociadas a «tipos» de personas, pero por mucho que intentemos creerlo, es una falacia. Podemos ser eternamente opuestos en música y comprenetrarnos perfectamente y/o viceversa.
Por ejemplo: ¿Os hace un AC DC, Platero y tú, Barricada, David Bisbal, Pérez Prado y El baile del verano del cual tenemos un estandarte para el que no pasan los años ni el tinte? ¿Le damos un buen meneo con la coctelera y a ver qué pasa?
Mientras lo pensáis me voy a dar una ducha rapidita cantando DES-PA-CI-TO.


NURIA BERGEN

A Mi Manera

El fin se acerca ya
Ha tiempo ya,
que lo esperaba
No sé, si dolerá
O no, tal vez,
quizá sea plácida.

Reí,
nunca lloré
Con explicar,
nada perdía
Reí,
todo perdí,
pero sentí,
a mi manera.

Jamás, tuve a mi amor
A nadie más, tan importante
Tomé, mucho más sol
Del que permiten
los solariums.
Viajé, y disfruté
Como mi prima,
de «dientes, dientes»
Y sí,
todo esto fue,
en el talego,
a mi manera.

Tal vez grité,
o ronroneé
Tal vez pedí,
o tal vez dí
Ahora sé
que fui feliz
Que si lloré,
también reí,
y que podré,
acabar feliz,
a mi manera.

Quizá,
también gané,
cuando más yo,
lo merecía.
Quizá,
yo desprecié,
aquello que,
no comprendía.
Hoy sé,
que sí aprendí,
y que afronté,
ser como era.
Y así,
logre vivir,
pude seguir,
a mi manera.


 

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31 comentarios en «Canciones»

  1. Voto por Víctor. Me ha encantado su relato. También el de Carmen, però quiero que mi voto a Víctor le de una fuerza extra para seguir deleitándonos con sus relatos.

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