El corazón del Pepino

Esta semana, en nuestro Grupo de Escritura Creativa de Facebook, proponíamos escribir relatos con el tema «el corazón del Papino». Estos son los textos recibidos. ¡Vota por tu favorito en comentarios antes del jueves 21 de enero! (Solo un voto por persona. Este voto se puede dividir en dos medios o cuatro cuartos).

POR FAVOR, SOLO VOTOS REALES, SOLO SE GANA EL RECONOCIMIENTO, CUANDO ES REAL.

* Todos los relatos son originales (responsabilidad del autor) y no han pasado procesos de corrección.

MARÍA CRUZ ESTEBAN APARICIO

El corazón del pepino estaba roto por el desamor en que había llegado al paladar de la gente.
Ya no gustaba. Otros productos le habían echado fuera de las ensaladas, y gazpacho de antaño tan preciados en la mesa antigua.
Ahora en la casa la fruta exótica era la escogida por las familias.
-¿Mamá por favor no pongas pepino en la ensalada. Su olor me pone enferma. Compra fruta exótica Colombiana o de otro lugar pero…, pepino, eso ya pasó recuerdo cuando el abuelo tenía el huerto lleno de matas de … No quiero nombrarlo no.
Te digo mamá en la tienda de la calle venden Granadilla, la Gulapa, la Guanabana y muchas otras. Estas si son de buen comer para una ensalada, Ami no me importa dejar morir»El corazón de pepino»

LORENA MARTÍ

En la casa, un jardín. En el jardín, una mesa. En la mesa, una ensaladera. En la ensaladera, un pepino hecho trizas. Los tomatitos y las hojas de lechuga lo miran con pena inmensa pues, quien le ha hecho pedazos, no ha tenido suficiente con eso sino que antes le ha arrancado el corazón con la excusa de que repetía…


SERGIO SANTIAGO MONREAL

Pepino tenía la peor enfermedad de todas «mal de amores». Era una enfermedad cardivascular provocada por amar y que afectaba seriamente a los corazones.
Desafortunadamente cuando el amor no es reciproco ni correspondido, no tiene cura y provoca dolor.
Pepino lo había comprendido.
El médico le recomendó tomarse cada ocho horas una infusión de zumo de Pepino, desechando los lados por donde amarga, pues esta receta es para que desaparezca la amargura no para incrementarla.
No te rindas Pepino, desde el tormento del desamor te alejarás poco a poco del dolor si buscas otro amor que te dé calor.
Volverá tu inspiración y volverás a ser alborotador con el beneplácito del administrador.
Aquí te esperaremos y moriremos metafóricamente hablando de ganas por volver a leer tus relatos y comentarios.
Recuerda que tu fama de borde te precede y aquí es bien recibida, pronto sanara tu herida y volveremos a reír con tu sarcástica ironía.
Te esperamos, toma tu receso para coger fuerza y volver por los fueros del destino, pues aquí queremos leer los relatos de Pepino.

 


DIL DARAH

Hash: Pepino, en tres tags
“si tu me vols yo no vullc
si no me vols t’adore
depren a llegir els versos
i deixa al collo el forum”
A las 10 de la Mañana, 2021.01, NC
Tengo debilidad por los gallegos, me caen muy bien por sus sufrimientos relacionados con la pesca y las costumbres un poco celtas que han adquirido.
A los que se pregunten a qué va la hortaliza a observar, os cuento que tuve antaño el inmenso placer de encontrar dos galleguiños en Glasgow, y quedar para echar una copa de gin.
El primero, es tan brillante en conversación que no hay que hacer sino llenar el vaso y una señorita que se ha quedado por amor en Glasgow, más de veinte años ya. Nos separamos alcoholizadas e ignorantes del porqué sin encontrarlo.
El caso es que, en una mínima intervención de Sara, dijo ella:
– ¡Ay! Pepino no, quita, quita. ¡Fruta del demonio! que me mata por la noche si lo toco.
Realmente han sido unas risas, gracias, buena gente ¿a qué no sabíais que puedes esperar un amor más que los mosqueteros ni que todo lo que lleva pipas, fruta se llama?
Volviendo al argumento material de Pepi, me atrevería a decir que no sabe que es un don.
Vosotros, los del amado grupo escritural, obviáis por igual, lo incorrecto que se afirme que él sufra, pues es un privilegiado. No tiene sino un mango dulce en vez de corazón y sus ojitos almendrados llaman las vibraciones flamenquitas a nivel globalizado, lo que pasa es que la contaminación de la tierra le impide comunicarse bien y al final nos caen piedras.
También, padece una forma rara de discalculia, que solo como yo, u otros como nadie en teoría, podrían detectar, pero la equivalencia es que come brócoli y aterriza en el lugar menos adecuado: el último fue una ensalada holandesa que dices tú, que hay que ser muy suicida para ir a Holanda ¿o no?
Desde un punto de vista conciencial, ni siquiera está presente en su domicilio físico.
Lo puedes encontrar entre molinos de viento de Somalia, libros prohibidos, plantaciones de aloe vera de Piplantri, o hasta en la sopa de letras japonesas, que se llaman en realidad sudoku; la última vez que hablé con él, estaba involucrado en un movimiento de rescate de unos nicaragüenses.
No me preguntes por su nombre verdadero, pues sepa si es mi mala memoria o sus buenos camuflajes.
Por la cuarta, y última reflexión, antes de llegar al Pi de vuestros asuntos: dejad de hablar tonterías sobre pepinos tridimensionales y poneros a reciclar.
Hay una nueva ocasión de vida apocalíptica, no vamos a usarla de sal en cóctel ni la pasaremos chupando pedacitos de pepino; recordad a Sara, please.
Dice la Biblia que se quedó una embarazada a los noventa años, digo yo que un fruto saldrá de los arrozales benditos ¿o no?
Nota de grupo: Invito a desayunar( hay mango en las tortitas) y os deseo buen find!

GAIA ORBE

¡Oye, Pepino Nabódico!
¿Qué son esos globos negros,
colgando de tu ventana?
mas te vale que te afeites
y te untes con aceites
pronto se viene el concurso
esperamos tu discurso
no te importe si es un hombre
ya vendrá a tocar el timbre
como una gallarda dama
para entregarte su alma
no vale el mísero céntimo
como bien dice tu primo
perderte la poesía
de atrevidas travesías
¡Oye, Pepino Nabódico!
explota esos globos negros
son solo viejos malogros
colgando de tu ventana.

RAQUEL LÓPEZ

Cuentan que don pepino,
quería ser escritor
y allá marchó en su aventura,
sin pensar que las verduras
y su grupo de escritura
quedó en desolación.
¡Dónde andará don pepino!
el huerto esta desolado,
las hortalizas, muy tristes
y la lechuga llorando.
Los huertanos, desesperados
sin salir de su disgusto,
no pueden salir al mercado
porque no tienen producto.
¡Ni gazpacho, ni ensalada!
¡esto es algo desastroso!
no aparece don pepino
porque su corazón está roto.
Será por un amor de entretiempo,
que le dejo, abandonado,
vuelva pronto y deleitenos,
con sus innumerables relatos.

KAREN ROSADO

El problema es que todos quieren al pepino
Pero nadie quiere su corazón
¿Soy la única loca que tiene esa percepción?
Quisiera componerle una canción
Pero ya existe una similar…
Esa que dice : Por un beso de la flaca daría lo que fuera.
En fin…
Probablemente en la otra vida me lo encuentre en el mismo país y el seguirá siendo un pepino y yo las manos que le demuestre que plantando las semillas de su corazón puede volver a florecer.
Autora anónima,no tanto como quisiera.

ANTOLÍN MARTÍNEZ JIMÉNEZ

PEPINO: -Jo tío, estoy aburrido y quiero salir del cajón.
YUSTE:-¿Eres maricón?
P:-Qué dices. Empuja que desde aquí puedo ver la caja de peras que tengo al lado.
Empuja Yuste.
Y:-A mi no me hables de usted que nos conocemos de la mata.
P:-¿Quién dices que la mata? Quien se atreva a matarla le corto las manos.
Y:-Soy un pepino, no tengo manos, todo lo más un manojo.
P:-¿Un manojo de pepinos? A nosotros nos cogen de un brazáo.
Y:-¿Pero qué brazos? Lo que no sé es que hago, estoy hablando.
P:- Blando es lo que te veo. ¡Quieres empujar de una vez!
Oooooooh. Creo que me he enamorao.
Y:-¿De quién?
P:-De la pera. Que culo tiene. Diooos. Es un culo descomunal.
Tiene que tirarse los mejores pedos de toda la caja.
¡Oye chssss, he chsss tú, guapa, cacho pera…¡
No me hace caso tío.
Empuja Yuste.
Y:-Tengo tu culo en toda mi cara y lo tienes amargo de cojones.
P:-Que no soy maricón. Que soy homosexual.
Y:-¿Pero no tas enamorao de una pera?
P:-Sí, pero del culo de la pera. Un culo es un culo.
Y:-Dios, dame brazos para tirar a éste del cajón que me está poniendo verde.
P:-Adiós Yuste. Me voy con mi pera del alma.
-Hola pera, me llamo pepino. ¿quieres que hagamos el amor?
PERA:-Hola pepino. Me duele la cabeza y me han puesto la etiqueta en el chichi.
No podemos hacerlo.
P:-No te preocupes cariño. Eres la pera.
PERA:-¡Por ahí nooooooooooooo!!!!!

CURRO BLANCO

.- Hola José.
.- Hola Curro. Qué te pongo.
– Un pepino.Que esté bien maduro.
– ¿ Uno solo Curro? Pero si sois cinco de familia.
– Ya….Pero no es para comerlo José.
– No me digas….Entonces para qué lo quieres….Curro.
– No seas mal pensado, anda.
Es que tengo un amigo pepino que tiene el corazón partió y quiero sembrar las semillas del pepino en un tiesto en forma de corazón, que he comprado, muy bonito.
– ¡Ahhh,ya….! Claro…Y quién es ese pepino amigo tuyo.
– Es un pepino Nabònico.Amarga un poquito, pero le da un toque a nuestra ensalada muy especial.
– ¡Pero qué ensalada¡ ¿ No decías que el pepino que quieres no es para comerlo….?
– No, esta ensalada no la comemos,la leemos.
Todas las semanas nos reunimos varios amigos y hacemos una ensalada de ideas con sus palabras.
– Ahh, ya…..Y el pepino en forma de corazón se lo darías a tu amigo el pepino Diabónico.
– Claroooo….¿Lo entiendes ahora,José?
– Si, perfectamente….

CRISTINA RUIZ

Hoy después de varios días sin saber de mi vecino, por fin lo hemos visto, nos ha contado lo ocurrido y tengo una sensación agridulce. Estoy contenta por saber que está bien pero triste a la vez.
D. Pepino es un señor mayor que se mudó hace poco con su perrita Lulú, una caniche muy graciosa y educada, a nuestra urbanización. Al principio nos hacía mucha gracia el nombre hasta que cogimos confianza y nos contó su historia.
Nos narraba tomando un café en su casa, que era su nombre artístico que había trabajado muchos años en el circo haciendo malabares con pepinos y Lulú era su acompañante.
Contaba historias y aventuras sin parar, no sabíamos si era verdad o simplemente era un loco encantador, salvo los niños de la urbanización y nosotros no recibía apenas visitas, nunca nos contó si tenía hijos, mujer, algún familiar, solo nos hablaba de su perrita.
Por lo visto Lulú que era ya mayorcita cruzó el arcoiris de los perros hará una semana, no ha tenido fuerzas para salir de su casa hasta hoy que le hemos visto.
  • D. Pepino, madre mía, como lo siento.
  • Mas lo siento yo, hija mía, se ha ido mi compañera.
  • ¿Podemos hacer algo por usted?
  • No, el dolor que siento en el corazón, no tiene cura.
  • Tiene que intentar, ser fuerte y seguir para adelante.
  • No puedo, me he roto en mil pedazos por dentro, tengo partido el corazón.
Sin más se despide y se mete en su casa, nos quedamos muy preocupados no se le ve mal físicamente pero sí demasiado triste, intentamos animarle pero es imposible.
Y si es verdad como él dice, duele y si se puede morir uno por amor, ya sea por una persona, animal, etcétera.

MARÍA ROSA ROLANDO

Qué le ha pasado al gran trovador?
De tanta penuria su voz acalló!!
Pepino Nabodico extraño el clamor,
que cuentan mil historias de tu corazón.
Dicen que ha sido un hechizo o pena de amor que silenció sus versos, sofocando el candor.
Tengo la receta para esta ocasión, un poco de arena, gotitas de sal, perfume de azahares, en bol de metal.
Cubrimos con tules, dejar reposar, rociarlo muy suave sobre tu cuaderno, pluma y verás; Cómo las letras comienzan a danzar, poniéndole voz de nuevo al juglar.

CONCE JARA

Hola Pepino:
Me han dicho que no estás en tu mejor momento, y ahora entiendo el motivo por el cuál he tenido pocas oportunidades de leerte cuando habitualmente eres el que “la lías parda” por aquí… y es que llevo poco en el grupo.
Estoy segura de que sea lo que sea lo que te ocurra has estado luchando, peleando, esforzándote e incluso perdonando para que las cosas funcionen…. Pero si ya no hay remedio y tu corazón está deshecho, llora. Llorar es bueno, saca todo lo que llevas en tu corazón. ¡Ah!… y que nadie te diga que llorar es de cobardes, que como dice la canción: “Los valientes, los que saben llorar con la cara descubierta”.
Otra opción es el cabreo, ese que puede a la tristeza; o la rabia que puede a las lágrimas, en ese momento uno es capaz de cargarse a la calavera que le tiene marchito, y a la madre que los parió a todos. Unos buenos estallidos de rabia a grito pelado son más terapéuticos que una botella de whisky o un atracón de chocolate (también vale darle al tiempo puñetazos al pladur, yo le he probado y me va muy bien).
¡Si esto, lamentablemente, nos pasa a todos!… y para taparlo buscamos cosas que hacer: no paras de quedar con gente, cambias muebles de sitio, pintas, limpias o también está la opción de coger el edredón haciéndote el bichobola, que solo se mueve para ir de la cama al sofá-tele-nevera y viceversa… todo con tal de no pensar. Pero la mente nos vende y no podemos evitar que el malestar se nos aparezca en sueños por la noche, levantándonos para que la realidad caiga sobre nosotros como una losa.
Ninguno sabemos lo que realmente sientes, si te han destrozado, si estás cayendo por un agujero… Por eso ¡está bien!… ¡tomate tu tiempo! Pero cuando llegues al fondo del boquete, será el momento de levantarse, coger impulso y subir con nosotros de nuevo para ver salir el sol, ordenar tus ideas y dejarnos seguir disfrutando de tu creatividad.
Mucha fuerza y espero poder saborear pronto una de esas tazas de letras que tan ricamente preparas.
Un saludo,
Conce Jara

JORDI VIÑAS REIG

Pepino,Pepino,
Yo yendo de culo
para saber de esta historia
No se si es ficticio,
verdadero o creado
Si que es Pepino,
Pepino Nabodico,
personaje completo
Se te echa de menos,
dicen las lenguas
Menudas liadas
habrás propagado
Pepino,Pepino,
tienes tu estrella
por ser tan canalla
Cuando vuelvas acá,
vuelve a ser malo
Pues es divertido
y tiene su premio
El regalo es precioso,
con mucho cariño
Una semana total,
entera para ti,
dedicada para ti:
Pepino de pepinos,
Pepino Nabódico

BEA ARTEENCUERO

_ No me empuje señor pepino (dice la zanahoria)
_ Apártese que me quiero esconder
_ Y eso ¿porque?
_ Ya viene la hora del almuerzo y el menú de hoy es ensaladas variadas y que crees?, no quiero morir tan rápido, quiero perdurar en el tiempo y para eso debo evitar ser comido.
_ Bueno, tranquilo todos pasamos por lo mismo antes de ser consumidos entramos en depresión, pero hay que asumir que esa es nuestra misión por la que venimos al mundo; Mira, piensa…
¿Que mejor que ser alimento para las personas, que nosotros los vegetales junto con la fruta?
_ Bueno viéndolo así, tienes razón, pero por hoy paso hasta que me acostumbro a la idea.
Pasaban los días y don pepino seguía sin ser usado en las ensaladas.
Quedaban pocas verduras en el refrigerio, y el pensaba en su triste final.
_ Mama´ me puedes hacer una ensalada…
_ Bien, veo que verduras hay, no he ido al mercado; Aquí hay un pepino, Oh no!! se ha marchitado ya no sirve para ensalada, tómalo
y tíralo en el recipiente donde hago la fertilización, para abono.
Así fue que don pepino paso junto con otras verduras a ser fertilizante.
– Hola, como estas?, veo que no fuiste usado y decaistes al igual que yo.
_ Si es verdad, pero estoy muy contento.
_ Ah!! Si…No me digas, y ¿Porque?
_ Bueno, mi vida sirvió para algo mas que ser devorado, voy a cooperar para el nacimiento de otros vegetales y también para abonar la tierra del jardín, te imaginas yo resurgiendo en una bella rosa o en un jazmín.
Yo sabia que tenia otra misión y es esta…
Seguir perdurando en otra vida!!,mi corazón me lo decía…
¡¡ Bueno…bueno!! Felicitaciones.
CORAZÓN DE PEPINO…

NEUS SINTES

Sr. Don Pepino,
Ansiamos pronto tu regreso. No sabemos de usted hace bastante tiempo. Muchos somos, aunque no lo creas, los que deseamos saber de tu existir.
Si te has alejado para liberar tu mente de mal de amores, lo entendemos. Recuerda, que aquí estaremos esperando, deseando leer de nuevo, tus nuevos relatos entre esas palabras que tanto nos llegan al corazón.
Hay amores que duelen más que otros, aunque hay remedios para curarlos. Dícese del tiempo que lo cura todo, aunque conozco de una medicina mucho más eficaz, que personalmente me ayudado bastante en mi persona. No hay mejor medicina que la escritura y de eso tú sabes mucho. Es la mejor medicina que te puedo recetar.
Te esperamos, en el Grupo de Cuatro Hojas, donde la escritura forma parte también de tus grandes y sabias palabras. Esperaremos con ansia tu llegada.

ALBERTINA GALIANO

Él adolece de su presencia,
y se adormece en un ideal.
Nada le enseña, y con nada aprende.
De nuevo en vano vuelve a pecar.
Él es tan lindo como inseguro,
a partes iguales y por demás.
Le gustaría flotar dormido,
sentir soñando, volar al mar.
Se despereza de su inocencia;
tarde o temprano despertará.
Quién le contempla, con quién alterna, quién paladea su paladar.
Tras los cristales todo se empaña;
hasta el verano también lo hará.
Qué es lo que espera, triste Pepino,
que empequeñece su realidad.
Con cascarones de porcelana, espolvoreando miel hasta hartar.
Mira qué pienso, lo que te digo:
más te valiera ya disfrutar.
Cuídate mucho, quiérete un poco,
y desconfía de enamorar.
Porque el futuro es una aventura
que siempre acaba por reventar.
Y hasta lo fuerte que te quisieron,
con el olvido se alejará.
Desde lo hondo de tu mirada
una llamita puede brillar.
Desde los pliegues de tus tristezas
tu tierno aroma quiere estallar.
No lo sujetes. Déjalo estar.
Si te pregunta que si la quieres…
¡lanza alfileres sin reparar!

MARI CARMEN CANO REQUENA

Hola pepino!!
Te habla tu corazón….. No, no te asustes!! no huyas a ninguna parte!! no me temas!!…. estoy conectado a tu cerebro y todo lo que pienso lo oirás a través de él. Sabes que nos conocemos hace mucho tiempo, siempre juntos pasando buenos y malos momentos y nunca te he molestado. No vengo a reprocharte nada, solo a darte las gracias Y te preguntarás….. porqué ahora?……porque ahora es el momento.
Gracias por haber compartido conmigo todos esos ratos de tu vida en los que has conseguido subirme a tu garganta y notar mis latidos multiplicados por 1000. Gracias por dejarme ser el motor de tu cuerpo que lleva la responsabilidad de hacer que no pare la música…… mi música!! Que son los acordes de un «bajo» que late bajo tu pecho.
Ha llegado el momento en el que
siento que voy en una nave sin rumbo, a la deriba, cruzando la estratosfera del espacio hasta la tierra, empicado hacia «nunca jamás»….. el país de los sueños, esos sueños que nos hacen sentir sensaciones de alegría o tristeza.
Sea cual sea la naturaleza del problema, no bajes la guardia siempre fuerte, yo estaré ahí para darte empujones esos empujones que te harán subir la adrenalina para saltar los baches que te encuentres por el camino……. Por eso te habla tu CORAZÓN!!

JUAN JOSÉ SERRANO PICADIZO

Salía el sol por la montaña tras unas copiosas tormentas de cellisca, vestida de un bello y reluciente tono blanquecino. Los chiquillos del pueblo se agolpaban en las laderas para arrastrar sus trineos y jugar con la abundante nevada. Entre los estruendosos canijos había uno singular, Ameno, que se distraía apartado de los demás. El crío acumulaba la blanca nieve con sutileza creando un lindo muñeco. Con el empeño de darle vida, despojaba su indumentaria poco a poco. Inició con el gorro de lana, posteriormente la bufanda y finalmente su abrigo. Allá a lejos otro niño, curioseando, se acercó admirando la hermosa obra.
– ¡Guau…! ¡Qué bonito muñeco! ‐ Exclamó. – Toma, para los ojos. – Dijo, arrancando dos botones de su abrigo.
Otro prudente chiquillo se acercó alegre al contemplar la obra.
– ¡Qué chulo…! Toma, para la boca. – Dijo, retirando el cordón de su chaqueta.
Cruzando con su trineo, otro indiscreto niño se acercó entusiasmado por el trabajo.
– ¡Caramba! – Exclamó. – Toma, para los brazos. – Dijo, cogiendo dos ramas secas de un árbol.
Las nubes comenzaron a aglomerarse, seguido de una ventisca. Las madres, preocupadas, alertaban a los chiquillos para que regresaran a su hogar. Ellos, preocupados por el solitario muñeco, se marchaban afligidos. El chico pegado a la ventana lo contemplaba a través de la tormenta. El muñeco parecía apenado, su boca después de estar sonriente ahora estaba arqueada hacia abajo. Los relucientes ojos ahora estaban apagados y lacrimosos.
‐ ¡Llora porque le falta una nariz! – Manifestó el niño.
Correteó a la cocina para buscar una zanahoria, sin éxito. Rebuscando por toda la estancia distinguió un pequeño pepino. Se colocó toda su vestimenta, aproximándose rápido para colocar la nariz al muñeco. El feroz viento empujaba con fuerza, derribando al pequeño. La intensa nieve ocultó el débil cuerpo del niño dejándolo atrapado. Los chiquillos, que observaron lo ocurrido, acudieron a rescatarlo. Los cuatro niños, aferrados los unos a los otros, caminaban cansinos por la espesura de la nieve, colocando con éxito la nariz al muñeco. Triunfantes admiraban la obra con los nuevos rayos de sol. Las nubes escampaban lentamente, apaciguada la tormenta. Reluciente, el muñeco seguía estando triste.
– ¡No lo entiendo! ¡Si ya tiene una nariz! – Dijo uno de los niños.
– ¿Puede ser que quiera una zanahoria? – Preguntaba otro.
– ¡Ya sé! ¡Le falta un nombre! – Exclamó uno de ellos.
– Lo llamaré, señor Triste Pepino. – Concluyó el creador.
Con la sensación de un trabajo bien hecho, los niños se marcharon a casa. Ameno volvió a asomarse a la ventana, disfrutaba contemplando a señor Triste Pepino, y fue entonces cuando se dio cuenta que volvía a sonreír.

DAVID DURA MARÍN

Juro por Dios , la Virgen y la sobrina de Donald Trump que acabo de ver al archiconocido Pepino Nabucodosor , alias, cualquier nombre , de verlo en un semáforo.
Entreteniendo al rojo .
En sus manos volantineras un elefante con un váter en la trompa, todo ello subido en un triciclo sin ruedas a cuál chispa portador de cigarro , rueda que rueda.
Ostras ! . A éste , lo conozco !.
Tiro de ventanilla manual sacando mi moneda de la suerte.
Para mi cruz , le digo , te ha tocado cara.
Acepto la síncope, con su manejo del saber estar que tanto le caracteriza, me dice.
Al vuelo de la moneda sale echando chispas con el brillo en la mano del cobre .
Antes de que cante el gallo uno de vosotros me habrá traicionado.
Cada vez que pulso el inodoro el agua gira en sentido magnético como en el polo sur.
Se empieza con una moneda…

TESS LORENTE

Siempre me decían que no interesaba el pepino. Le faltaba gusto, sabor, olor…hasta llegaron a decir que su forma era menos llamativa que la del resto de verduras y frutas. Pero intuía que me estaban ocultando algo.
Cómo podían decir todas esas cosas si yo sabía que gracias a él, los gazpachos, zumos, cócteles y batidos mejoraban considerablemente, tanto en sabor como en valor nutricional.
Había algo que no me cuadraba y no podía dejar de darle vueltas a todo aquel embrollo. ¿Sería favoritismo, recelo o algo peor? ¿Podía alguien llegar a odiar al pobre pepino?
Así que en lugar de aceptar las órdenes del chef, decidí empezar a añadir pequeños trocitos de pepino en todas mis recetas.
Tal y como esperaba, los clientes empezaron a frecuentar mi mostrador con asiduidad porque sabían que los manjares que en él se ofrecían les ayudaban a sentirse mejor. No hicieron falta más que unas pocas semanas para que el boca a boca hiciera su trabajo y me vi desbordada con infinidad de reservas y encargos.
Todos descubrieron que aquel humilde pepino, mejoraba de forma considerable su estado físico y anímico. No dejaban de recomendarlo a sus amigos. Todos querían compartir y disfrutar los innumerables beneficios que se le atribuían.
Al final, el triste pepino, consiguió proclamarse la estrella del buffet, por méritos propios. Y yo me sentí satisfecha.

VALERIA MICHOU

-Señor pepino, su corazón estará listo en cinco minutos, por favor sígame lo acompaño a su asiento- dijo la mesera, una mujer pequeña y pelirroja, vestida de uniforme y tacos muy altos.
Con delicadeza, llevo al hombre hasta una mesa redonda con una sola silla y después de acomodarlo, se fue hacia la cocina.
Era viernes o domingo, afuera una copiosa lluvia, hacia que aquel lugar oscuro, pareciera más acogedor de lo que en realidad era.
Tras una corta espera, la misma mujer que lo había atendido previamente volvió con un gran plato, playo, redondo y blanco, en cuyo centro descansando sobre una cama de repollo morado y zanahoria se encontraba plácidamente dormido su fresco y verde corazón.
Don Pepino cerró lo ojos y dio un suspiro, era el cuarto corazón que reponía en un año.
Resignado abrió su pecho con la mano izquierda y sacó de su interior lo que quedaba del putrefacto órgano que debía reemplazar.
Limpio con la servilleta la cavidad expuesta y puso el repuesto que yacía en el plato.
Tumtum tumtum tumtum se escuchó con suavidad
Una sonrisa plácida emergió desde debajo de sus costillas, pronto volvería a amar, pero hasta entonces disfrutaría, aquella sensación húmeda y agradable en su interior.

ZOE EMM TEXIS

-¡Pepino! ¡Pepino! ¡Pepiiino!, ¿Dónde estás?, Te vine a buscar, apio, papa, cebolla, ajo & hasta naranja están preguntando por ti, ¿Qué haces aquí? Al final del arcoiris, en medio del atardecer…
*Zanahoria, querida, estoy contemplando el atardecer después de una tranquila lluvia sanadora, observando esos colores del cielo, más el precioso sol, aquí, en la orilla del mar entre la línea del cosmos y la tierra.
-¿Estás diciendo que aquí es la vereda entre la tierra y el espacio?
*Así es justamente.
-¿& por qué te vine a encontrar en este extremo?
¿ te encuentras filosofando?.
*Te contaré zanahoria amiga, ahora estoy ayudando a mi amigo Ceres del espacio, a una gran misión, a calcular, precisar analizar que pasa con toda la galaxia, para salvar la vida en la tierra.
¿Ves que ahora mismo aquí en la tierra se siente caos?
-¡Si! ¿Por qué es así heee?
*En realidad eso es lo que buscamos decifrar en el espacio extraterritorial.
diles Zanahoria, diles que si estoy acá, es por qué siento, sentimos que algo muy grande va a suceder a nivel interplanetario…
Así que…
Cómo de corazón amo la tierra, & también ustedes a ella y yo a ustedes y a ella, vamos a averiguar cómo podemos ayudar; diles que pepino va a regresar, que incluso el retornar será como antes, del caos en la humanidad…

EMILIANO HEREDIA JURADO

Estimado y apreciado amigo Pepino, ¿hay algo que te inquieta, te atormenta, te preocupa?, tu signo, está en la habitación de Saturno, en conjunción con la sala de estar de Marte, pegando pared con pared con el water de Venus(¡Ay que rica!).
Para que se te vuelva del revés como un calcetín esa sonrisa boca abajo como rodaja de melón mordisqueada por el ratón Perez (que para eso tiene dientes).
Te dedico ésta historia de un final que tiene un principio, con personajes y todo, a tecnicolor, sistema Grundich, con mando a distancia, para que estés calentito con batamanta en tu sofá, con gayumbos abanderado y calcetines de tenis, de esos de dos rayitas rojas.
Pues ésto es, la típica escena hebrea, con un angelito colgado con sedal de pescar, encima de una cuadra, que tiene encima pegada con cello, una estrella de segunda mano, comprada en ¡Cash Cash baby!, porque los dos sin papeles, de Nazaret, según todo tieso a mano derecha, tenían que comprar heno para el burro y el buey, (que son muy señoritos, y no comen cualquier cosa), para calentar al niño que acaban de tener.
Que, ya les vale, que finiquiten al buey, que el kilo de carne de buey, está a buen precio, y se alquilen una buena habitación y compren un edredón del Ikea, para calentar al niño.
Y por lo menos, está mucho más decente recibir a tres reyes en una habitación tipo suite, que en un establo de mala muerte, entre mierda de buey y burro.
Burro que, podrían usarlo para el negocio de burro taxi para ir por las calles de Belén, y pagarse el hotel .
Y ya puestos, que hablen con los reyes y consigan los papeles, gracias a la amistad con un rey primo suyo, residente en Dubai.
Como estamos en tiempos modernos, ya no traen los pastores ovejas, miel, queso y mierdas de esas. Uno le ha hecho la compra online en Mercadona, para todo el mes.
Porque los pastores ya no existen.
Teletrabajan desde casa, guiando al rebaño con un dron, que dispara rayos laser a toda oveja que se descarrįe y se aleje.
Una tipa, con túnica ejecutiva, que se llama Ayuso, les regala una vivienda de protección oficial, a cargo de la comunidad autónoma de Nazaret. Un bajo con cuatro habitaciones, un patio, garaje y bidet, que es muy importante para el post acto proqueatorio
Un Fariseo, que pasa por allí, con fuertes relaciones con las Iglesias, observa, crea un gabinete (y no, no es Caligari), nombra a cinco asesores, éstos a diez sub asesores, éstos a veinte secretarías, con unas cuarenta vicesecretarías.
Convoca una rueda de prensa, y anuncia que los padres, reciban la renta mínima de inserción social, el niño una beca de estudios, la madre la ayuda de maternidad y el padre de paternidad.
Un gobernador de Judea, llamado Marlaska, afea la conducta de un ciudadano, que está cagando entre dos contenedores de basura, de Cartón y de plástico, concretamente.
El tipo le dice que a el que le cuenta, que el estaba cagando tranquilamente en su casa, y una mano gigantesca, le abdujo y le puso ahí, y que llame a los romanos si quiere, que el, hasta que no acabe de cagar, no se va.
Del lejano Oriente, al fondo a la derecha, como los servicios de los bares, llega un tipo calzando unas Croos rojas, y gorra blanca, llamado Frank, pregunta por las condiciones de vida de los tres camellos que están atados a una farola.
Y en medio de éste follón, baja voceando por la calle un tal Simón, de Arimatea, no, Fernando, que el mundo se va a acabar si no respetamos la distancia social, y nó nos ponemos la mascarilla.
En el telediarius de Antena tres, Matías Prats, relata la noticia de que los soldados romanos, han desarticulado una fiesta ilegal en una habitación de un hotel de Belén, donde no se respetaba la distancia social, ni se llevaba la mascarilla y, además, se estaba realizando una feria ilegal de animales, de patos, pollos, gallinas, ovejas….

SOLEDAD ROSA

Espérate.
Toma del reloj el tiempo que necesites. Detén las manillas. Aprieta el botón de apagado. O déjalo correr. Y no te metas prisa. Ahora mismo lo que necesitas no es más que tu propia compañía.
Estoy segura que nadie te habló de la infelicidad. Sí, has leído bien. La infelicidad también reposa en el cajón de nuestros sentimientos. Puedes ponerla apartada o al fondo, da igual, irrumpe con tal fuerza en nuestra vida que nos da miedo mirarla.
Giras disimuladamente el rostro para que no se note, evitas mirar a los ojos, carraspeas y toses porque se ha quedado “algo” ahí. Permíteme decirte que no te confundas, que no huyas ni te resistas, porque “ese algo” que tienes atragantado no es más que el derecho que posees de estar triste.
Así que hazte un favor y suéltalo. Deja que corra, que te llene de lágrimas, te empuje y te arrolle. Abrázalo y dale una palmadita en la espalda, porque no es tu enemigo. Solo quiere que reposes o te ausentes e incluso te pierdas. Pondrá toda su pesada artillería con tal de recordarte que estás vivo y eres humano.
Así que espérate.
Hay mucha vida en esa espera.

LOLY MORENO BARNES

¡ Este melón está apepinado!
Aunque ni eso… ¡ni siquiera sabe a pepino!
¿ A que sabe?
(Me preguntaba , intentando encontrar sabor a la rodaja verdosa piel de sapo).
Si quiero preparar ensaladas, compro pepinos. Si la intención es un postre compro melón.
En algunas ocasiones las apariencias engañan si solo te dejas llevar por la piel de la fruta . En otras te engañan hasta los corazones de pepino o melón y no saben a nada , como las caras bonitas y los cerebros vacíos.
Mi amigo Pepino es diferente. Tiene la apariencia verde y un poco picante . Es divertido y encantador como la risa de un niño . Siempre está feliz y emana buenas energías. Con él puedes preparar buenas ensaladas , mezclando todos los colores, todos los idiomas, todos los tipos de música para una gran fiesta .
A la vez tiene el corazón de una sandía, que aunque sigue siendo verde y un poquito inmaduro por fuera , en su interior es jugoso y rojo, poniendo pasión en todo lo que piensa, dice y hace.
¡Pepino es así!
Le pone dulzor a la vida, aún cuando se le presenta en días difíciles.
Siempre dice que todo tiene su parte buena y si algo se presenta con malas formas, como piedras en el camino, y tropiezas con ellas, puede servir para caer y luego aprender a levantarte.
Hace unos días, mi amigo Pepino estaba triste porque había perdido un décimo de la lotería.
El dice que nunca juega, pero de alguna manera la lotería le llega con premio seguro teniendo salud y amor.
El bulo de que el dinero es la lotería , el nunca se lo cree, porque es un timo, pero que pierda un décimo de salud de los que se encuentra cada día en su bolsillo sin jugar, puede ser un tragedia, aunque conserve los nueve restantes y no pierda el resto del patrimonio .
Estos contratiempos tienen el sabor de los “pepinillos en vinagre”.
Mi amigo Pepino sigue triste estos días, sabe que el décimo no volverá con el premio en algunos días pero por suerte,( que siempre la tiene jugando a vivir), los decimos de amor premiados se están multiplicando para él y pronto volverá a ser el mismo o mucho más fuerte y mejor.

 

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18 comentarios en «El corazón del Pepino»

  1. Mis votos van para:
    Juan José Serrano Picadizo……. me encantó el muñeco de nieve con su nariz de pepino
    Y Sergio Viñas….. un chute de energía para pepino

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