Dormir – Miniconcurso de relatos

Esta semana, en nuestro Grupo de Escritura Creativa de Facebook, proponíamos escribir sobre el tema “dormir”. Estos son los textos recibidos. ¡Vota por tu favorito en comentarios antes del jueves 11 de junio! (Solo un voto por persona. Este voto se puede dividir en dos medios o cuatro cuartos).

* Todos los relatos son originales (responsabilidad del autor) y no han pasado procesos de corrección.

CORONADO SMITH

“Entre quien no duerme,

quien duerme demasiado,

quien duerme pero mal,

y quien sueña despierto”.

“Durmiendo el dormir,

de dormido durmiente,

dormitando en un sueño,

duermevela de poniente”.

Así rezaba la inscripción del mausoleo de Paralinor “El Grande” V señor de la dinastía de Castuaria.

Castuaria era una tierra indómita, habitada por los “castúos”, cuna de la civilización primigenia del mundo moderno, tal y como lo conocemos hoy.

Ante dicho mausoleo se encontraba el historiador Cástulo de Hipocría, había llegado allí siguiendo una pista en un manuscrito antiguo, casi olvidado en un estante de una vieja librería, en Pacensis, ciudad fronteriza, la gran ciudad de los mercaderes,donde se podía conseguir de todo.

Había descifrado los enrevesados textos del manuscrito y ahora se encontraba ante otro enigma.

“Entre quien no duerme y quien duerme demasiado», esta quien duerme lo justo y necesario, se repetía a si mismo ¿Pero que significaba la justicia en aquellos tiempos? Se devanaba los sesos una y otra vez intentando descifrar el mensaje, sabía que lo tenía en su mente, solo tenía que encontrarlo. Había dedicado su vida a buscar la fuente primigenia del sueño y había creído estar tantas veces cerca, que se había llevado otros tantos desengaños, pero ahora estaba seguro de que era la buena. ¿Lograría descifrar el mensaje del mausoleo? Si lo lograba, podría por fin convertirse en el sueño que quisiera y volver a ser joven eternamente…


MARI CRUZ ESTEVAN APARICIO

Dormir es una necesidad que el ser humano necesita para no morir.
Dormir en la noche es pasar por las fases a igual en estos momentos del coronavirus estamos pasando del 0 al 3.
Pero el hecho de dormir a mi me lleva a soñar y, el hecho de soñar, me encamina al día siguiente a recordar el sueño de la noche pasada. Este proceso poco averiguado, se deve, a que en algún momento del sueño despertamos y nuestro cerebro retiene el hecho pera más tarde como si fuese un video mostranolo.
Hoy os voy a contar uno de esos sueños.
Mi persona era joven y divertida.
En la cima de la montaña, saltaba sus picos a igual una cierva va marcando el camino a su grupo.
De pronto un viento hechizado se mete debajo mi vestido de capa y me alza hacia las nubes del cielo el cual estaba a punto de irse a dormir.
El horizonte sabía por mi de mis sueños fantásticos por ello su deseo en esta tarde noche era irse a dormir…


BENEDICTO PALACIOS

Amigos y colegas me cuentan que en estos días de pandemia han dormido mal. Que se han despertado en la noche. Y he oído toda clase de explicaciones.

—Al no estar cansado…

—Como al día siguiente no tenía que madrugar…

—Me quedé viendo un programa de televisión y me desvelé.

Hay más, pero son parecidas. Tampoco yo he dormido bien, hasta he tenido pesadillas.

Hablaba esta mañana con mi vecino de estos contratiempos esperando el ascensor. Le vi mala cara. Le pregunté qué le ocurría y por qué anoche lloraba uno de sus nietos.

—Porque estaba nervioso.

—¿Cuál era el problema?

—Que yo quería dormir y él no era capaz de dormirse.


SIRA SERRA

Dormir está sobrevalorado; al menos, dormir siete u ocho horas al día. Sí, yo también me había creído esa patraña, pero la experiencia me demostró lo contrario. Una vez leí que Leonardo da Vinci había desarrollado un método particular de sueño, que consistía en hacer siestas de treinta minutos cada cuatro horas, pero ahora estoy convencida de que ese método ni era innovador ni lo había inventado Leonardo da Vinci. Ese método, incluso modalidades más “heavies”, como puede ser dormir 10 ó 20 minutos a intervalos de una hora, o incluso de tres, siguiendo patrones totalmente irregulares para no dejar al cuerpo acostumbrarse, lo inventó una madre lactante. Y seguramente hace ya muchos años. Este método “forzoso” puede llegar a durar incluso dos años y medios, como fue mi caso. No obstante, he de admitir que los resultados del método mejoran con el tiempo. Salvando las distancias, mi experiencia pudo corroborar las observaciones de Viktor Frankl descritas en su libro “El hombre en busca de sentido”, en el que explicaba cómo el ser humano se acostumbraba a todo. Relataba cómo tanto él, como el resto de nuevos prisioneros, eran incapaces de dormir, debido al poco espacio del que disponían y otras incomodidades; y se sorprendía de ver a los prisioneros más antiguos dormir “a pierna suelta”. Sin embargo, después de unos días en los que el cansancio permanente hacía mella en su cuerpo, logró dormir toda la noche del tirón e incluso en posturas insólitas que su cuerpo identificaba como confortables. Nos os podéis imaginar cuántas veces mi mente rememoraba ese capítulo del libro cuando mi cuerpo dolorido trataba de dormirse mientras mi cachorra mamífera se relajaba succionando mis pezones. Aunque una de dos, o realmente no es tan terrible o los recuerdos siempre son más dulces, ya que en unos meses me volveré a enfrentar a esa aventura del “duerme como puedas”.


TALI ROSU

Dormir

Abro los ojos por la mañana pero sigo durmiendo, me levanto y estoy durmiendo, voy viviendo y voy durmiendo… o tal vez sobreviviendo.

Voy al baño y, mientras duermo, lleno el lavamanos con agua helada, meto la cabeza y grito… meto la cabeza y pienso… ¡Basta ya de estar durmiendo!

Tomo una pequeña decisión, una que cambiará el rumbo de mis pasos somnolientos, poco a poco, despacito, despertando en cada intento: le doy la bienvenida a las pequeñas tareas.

Primera tarea: levantarme de la cama aunque los pies se sientan pesados como dos bloques de dolor sangriento.

Segunda tarea: hacerme un café amargo, no tanto como la vida, más dulce que mi esperanza y más turbio que mi agonía.

Tercera tarea… cuarta… quinta… cada diminuto esfuerzo va sumando en energías, cada mínima energía va aumentando mi alegría.

Al llegar la noche miro atrás y me doy cuenta de que he hecho más de mil tareas y conseguí librar el día.

Al día siguiente una nueva vuelta, y al siguiente otra más… así, cuando me acostumbro a los pequeños pasos, voy dando zancadas que me hacen querer más.

Un día sobrevivía durmiendo en mi pesadilla. Hoy vivo siendo consciente de que la vida solo son dos días.


VALERIA MICHOU

Hablo dormida, y preguntes lo que me preguntes, entre las una y las tres de la mañana, siempre digo la verdad.
Una ventana se abre, dejándome completamente vulnerable y en ese intervalo de tiempo, podría confesarte entre balbuceos, cada detalle de mí más perversa intimidad.
Necesito dormir, necesito confiar en vos, júrame que no preguntarás nada.
Sólo necesito dormir, júramelo
Sólo doooormiiir
La miré con un poco de preocupación mientras cerraba los ojos, hace tres días estábamos juntos escondidos de aquel profundo caos en el que se había sumergido el mundo.
Que podría esconder aquella mujer tan frágil?
A penas escapamos la última vez, tan delgada, delicada y torpe.
_ ¿ Cuál es tu más oscuro secreto? Le pregunto él, susurrándole al oído
_ Te mataré y comeré, dijo ella, mientras en su rostro dulce se dibujaba una sonrisa.


GASTÓN MOMEÑO

LA CONDENA

—Objeción —Pronuncia el abogado defensor.

—No ha lugar —Le responde el juez.

—¿Continuará negando que jamás pero jamás soñó con alguien que ama? ¿Piensa mentir bajo juramento que nunca miró a era mujer a los ojos, le tomó el rostro y cuando iba a chocar sus labios con los suyos, sonó el maldito despertador? —Lo increpa el fiscal al acusado.

—Estoy diciendo la verdad —. Dice el acusado.

—¡Miembros del jurado!.—Se dirige hacia ellos el fiscal.

—¿Le creen a este hombre nunca haber soñado? ¿Puede un hombre no pasar por esa dicha de despertarse por las mañanas pensando en ese amor con una sonrisa?

El fiscal prosigue con su maravilloso discurso:

—Porque pareciera que este hombre ¡nunca ha dormido! —Y la sala se llena de risas. —No tengo mas preguntas señor juez. Creo que ha quedado todo claro.

—Espere un segundo…¿Cómo dijo? —Se dirige al fiscal. —¿Usted se refiere a soñar dormido?.

—Sí. —Le contesta—¿No me he explicado bien?.

—No, ¡pero claro que tengo sueños! —Y de las risas pasamos a un silencio generalizado. —Tal vez sea contra la Ley; pero no necesito dormir para soñar.

Continuaba el acusado:

—Yo no pienso y fantaseo con mi amada las primeras horas del día. Tengo por desgracia un amor no correspondido que la sueño despierto todo el día. Incluso de noche; porque pensarla me provoca largos días de insomnio. Soñando despierto puedo contemplar sus ojos, su mirada, su sonrisa y hasta sentir el aroma de su cabello estando a kilómetros de distancia. Mi amor se casó hace cuatro años y fui quien le entregó los anillos al novio; mi mejor amigo. Agonizo todos los días de mi vida y ¿no es suficiente obligarme a perderme en su perfume mientras los pocos minutos que logro conciliar el sueño en mis largas y oscuras noches?.

—¿EXISTIRÁ UNA CONDENA MAS SEVERA?


ROBERTO MORENO CALVO

Ámame antes de que me entre sueño y todo pase a ser un grato recuerdo. No quiero que mi corazón se evapore, ni se convierta en una nube de sentimientos que sin poderla controlar forme chubascos en mis ojos.

Juguemos antes de que me entre sueño, pues contigo vuelvo a ser el niño que todo ha de aprender. Nada de balones ni de muñecas, juguemos a lo que queramos ser.

Háblame antes de que me entre sueño, ya que tus susurros me dan la fuerza que la vida me exige. Tus palabras sanan mi dolor, riegan mi felicidad y mecen mi calma.

Mírame antes de que me entre sueño, pues son tus ojos lo último que quiero ver cuando la oscuridad me invada. No quiero que iluminen mi vida sino que sean mi vida y mi razón para vivir.

Vivamos antes de que me entre sueño porque a tu lado no quiero dormir. No me hago a la idea de pasar un segundo junto a ti sin ser consciente de vivirlo, de sentirlo, de disfrutarlo.


SERGIO SANTIAGO MONREAL

No melesten estoy durmiendo y ustedes riendo. Fin cómo diría Serafín el delfin. Amorcino, el temido y al mismo tiempo querido había conseguido lo que se había propuesto.
Seguía con su mentalidad de ayudar a la humanidad. Pero la humanidad seguía persiguiendo ese afán desmesurado de enriquecer con lo fácil que era sólo tenían que creer. Tener fe. El destino no estaba escrito y mientras se rascaba el pi tocaba una escritura refinada y al mismo tiempo afeada como si de una mea daba gracias por estar vivo pues el bicho acechaba y perseguía sin cesar a mentes distraidas amasando su fortuna. Si quieres fortuna agachate y fu madre del amor hermoso eso no es bello es pelo pero de terciopelo no te tires un pe donar para ganar y perdonar.
Amorcino el de pelo ibérico le encantaba analizar todo y no le importaba equivocarse pues así aprendía por fin lo comprendía no sólo existía la poesía como la de usia.
No quería dormir, pero a veces era necesario recargar la batería sobre todo cuando sentía que desfallecia lo facia.
Merda me queda el quince por ciento y sin descuento para este cuento.
Pepe impostor yo soy el verdadero mentor deja de urtar mi conocimiento, lo siento, mí verdadero hermano no se llama Pepe y no es de Lepe. Pues mi nombre es de verdadero hombre y es compuesto, no te atrevas a usurpar y hacer un par pues aun así eres mi hermano y te voy amar y perdonar. ¿Cómo? Claro que es mí momento pues no obedezco ni mis propias ordenes pero te perdono. Jose Sergio Santiago Monreal.
Derechos de autor y mentor.


RAQUEL LÓPEZ

Cuando la luna acompañe tu sueño
para no sentirte sola en la oscuridad,
adornando de magia, con un gesto amable
mis cálidos brazos, te me eran.
Le hablaré con dulzura
a mi niña del alma,
rodeada de su aura
mi voz susurrara,
acariciando su cara
para no despertarla,
Buenas noches mi reina
el día acaba ya.
Ahora es hora de dormir,
de tener sueños bellos
yo velare por ti,
te contaré cuentos,
te cantaré una canción
hasta quedarte dormida,
seré guardián de tus sueños
alejando tus pesadillas.
En su cuna de plata,
antes que el sol, empiece a salir,
sus ojos se cierran, reina el silencio,
mi niña se va a dormir…


LA LI ZA

Hasta hace dos meses, el lema de mi reloj biológico interno era: «El tiempo es oro y yo no pienso derrochar dinero, por eso antes de dormirme hoy quiero afirmar que este fue un día más y no un día menos», pero desde que este caos comenzó, lo he cambiado por algo similar…:»Voy a dormir tal siesta que cuando despierte en vez de consultar al reloj voy a tener que fijarme en el calendario». No sé cuanto dure esta cuarentena, si se extenderá o terminará, si es verosímil un segundo brote o no. Preocuparme por ello es complicarme por nimiedades. Qué va, de que el mundo se va al carajo, se va al carajo. Solo quiero descansar por el día y desvelarme por la madrugada. Dejar que la inercia se apodere de este cuerpito soso. Esta rutina ya me ha cautivado. Perón decía que dormir la siesta es amanecer dos veces. Cada día lo compruebo más.


PAPALLONA LILA

Esa noche no lograba conciliar el sueño. Al día siguiente tomaba ese avión a Perú. Era la primera vez que salía de España. Para qué negarlo, estaba muerta de miedo. ¿Podría dormir en ese vuelo tan largo? Esa y millones de preguntas más le martillaban la cabeza.


PEPINO NABÓDICO

”Dormir contigo es estar sólo dos veces: es la soledad al cuadrado”.

Llueve sobre mojado, Sabina y Páez.

DORMIR, verbo de origen latino cuya etimología desciende de dos voces. Por un lado, la raíz bantú “dur-nëm” apareció hace unos 40.000 años atrás, en la zona del actual Egipto, cuya escritiura todavía no existía, aunque los primeros hallazgos arqueológicos en demótico confirman este sonido al referirse en textos al hecho en sí de “mantener los ojos cerrados”, acción no natural durante la vigilia y presente durante la noche en la inmensa mayoría de criaturas de la vida cotidiana de homo sapiens cazador recolector.

Por otro lado, la voz de origen elamita (persa antiguo) “irum-ma’khé”, pudiendo tener relación con el protosumerio descrito en textos acadios, hace referencia a lo que podría traducirse como “respiración ausente/persona sin alma”. La hipótesis principal que barajan lingüistas especializados es que estaríamos ante las primeras descripciones de falta de vida en cuerpos fallecidos, explicadas por los miembros de una comunidad tribal entre ellos y a otros clanes de humanos con quienes intercambiaban palabras, dando origen a los inicios del lenguaje articulado.

Como conclusión, pues: estaríamos hablando acerca de que si has creído esta explicación de la cual no tengo ni puta idea porque me la acabo de sacar de la manga y ha sonado mediocremente factible, andáte con ojo, boludo, no seás repelotudo y dudá de cualquier noticia oficial que traten de imponerte hoy en día, como algo inapelable y estático. Tenés más que nunca un mundo de posibilidades para contrastar información, flaco. No podés quedarte con la pendejada superficial de datos, números, cifras e imágenes. Hablá, hablá con la gente. Preguntá, comunicáte, acicaláte, dejá que te cuenten quienes no pensán como tú. No perdás la paciencia y continuá investigando sin prisa. Porque tenés todo el tiempo del mundo para llegar a conclusiones. Nadie te pide prisa ni soluciones rápidas a lo que no podés controlar. Dejá el teléfono. Soltá la Biblia. Abandoná la computadora y hacé el amor con la persona o el mueble que tenés a tu lado. Hablá con ese ser. Platicá con él. Preguntále para qué pensá que apareció la vida en este planeta después de enfriarse. Pregúntale lo que nadie jamás le pregunta.

Hale, me voy a dormir que son las 02:14.

Georgetown, Misissipi.

Mayo de 1894.


RUIZ MANUEL

Vamos de viaje, adiós mamá, me voy con el humano. Yo tan pequeño y me elige a mí para ir de excursión., bieeennn!! Soy su preferido. Estupendo mira me pone en este montón de chatarra con un ruido bronco, pero lo reconozco es la máquina con la cuál el humano se transporta., Qué guay, nos vamos de paseo!!
Qué lejos debo de estar ya, porque apenas huelo mi casa y mi madre. Me duermo.
UUUUy! Pom! Qué golpe más tonto me he dado! Que frenazo tan salvaje, mira es mi amo viene a sacarme de aquí y que vayamos a pasear, estoy loco de contento no puedo parar de mover el rabo.
Me quedé dormido, no recuerdo nada. Qué frío!! Qué frío!! Qué ha pasado? Está oscuro, AAhhhhh!!! No puedo casi moverme, mi pata, no puedo moverla, me duele mucho. Pero qué ha pasado? No puedo entenderlo. Qué hambre!! Qúe frío!! Qué dolor!! Qué miedo!! Estoy mojado, qué es esto? ( Llueve a cántaros ) Quiero regresar con mi mamá, pero no puedo olerla, no sé donde está…Tengo sueño espero que todo esto sea un mal sueño. Me duermo.
Levanto las orejas, escucho un ruido, como de humanos, pero no es el mío.
( HUMANOS )
– Qué lástima! Mira el pobre, está sucio, tiene frío, y parece que tiene una pata rota.
– Pues lo he visto varios días aquí, alguien lo habrá dejado.
– No lo vamos a dejar aquí, tenemos que llevárnoslo.
– Pues si lo quieres, tú te haces cargo de él…..
Estoy muy débil y no puedo ni mantener los ojos abiertos, pero noto como me cogen y me arropan con algo, me duele mucho la pata, pero tengo mucha hambre…, me desmayo.
Intento abrir los ojos, noto muchos olores diferentes pero no puedo oler a mi mamá. Ya me duele menos la pata. Qué huelo?! MMM….que rico parece…Ñam, Ñam….me he puesto morado, uyyy voy a dejar un regalito para dar las gracias de que estoy seco y me han curado la pata. Dónde estoy? Voy a mirar todo., eso tiene que estar bueno voy a mordisquearlo.
Quién eres tú? Ese olor me resulta familiar, tu eres la humana que me cogió allí dónde estaba y me has traído aquí. Mira te he dejado un regalito. Y he colocado todas tus cosas de nuevo, les he dejado un poco de babas pero eso se limpia , je je je.
Hoy han pasado cuatro años desde aquel día que volví a nacer, ya no me duele la pata, vivo como un rey con mi humana, me da caprichos, me saca a pasear, me baña, duermo en mi cama, me subo al sofá. Vuelvo a tener una familia.
Soy un perro feliz, por cierto me llamo Blacky. Y no ha sido un sueño….


MANUEL SIERRA

No busco, no deseo, no puedo, dormirme en los laureles de lo políticamente correcto


MARÍA LÓPEZ

Me dijo a gritos,
despierta!
Y yo,
que creía que soñaba, desperté a medias,
sin rumbo, sin riendas.


DAVID DURA

Desde el día de la llamada a cobro revertido no había podido dormir una hora seguida.
El mensaje de estoy bien, en la nevera tienes macarrones rondaba mi cabeza.
Y más aún con el tono de voz de mi vecina Trini.
Llevaba muerta tres semanas.
El pobre Antonio no era un vecino de los que uno coge cariño, pero de ahí, a verlo pasar hambre había un trecho.
Dejé pasar por debajo de la puerta mi factura telefónica al señor Antonio.
Como cuecen la pasta en el más allá no es cosa mía, pero 300 euros es demasiado.
Con mi dieta de alcochofa no hay quien duerma recordando los macarrones de la Trini.
Aún los puedo oler bajando los escalones con su salsa boloñesa.


NEUS SINTES

Era una noche de otoño y el frío llegaba de nuevo. Un aire se movía en el ambiente, como una brisa transparente, invisible a nuestros ojos. Antoine, se encontraba triste en su habitación fría y solitaria.

Hoy hacía dos años que falleció su novia, Ángela. A raíz de ese trágico día Antoine se sumergió en un mundo de soledad. Al principio no quería saber nada de nadie y a medida que pasaba el tiempo sus amigos dejaron de llamarlo. Se quedó solo con sus recuerdos, con sus noches de silencio. Se cerró en sí mismo para sumergirse en una bola de recuerdos donde solo su Ángela era y había sido su mundo, su vida. Pero ahora ella no estaba y desde entonces no ha sabido vivir sin su amor. No sabido aceptar su muerte, así como nunca quiso a nadie mas.

Por las noches solía despejarse y andar bajo las copas de los árboles que tenía cerca de su casa. La luna ya se había puesto antes de lo normal. Brillaba con gran intensidad, pequeñas hojas caían de los árboles y el viento susurraba en su idioma. Mientras caminaba, oyó una dulce melodía, no una melodía cualquiera, el vello de los brazos se le erizó y no por el frío, una sensación familiar empezó a oír.

Al principio se dijo a si mismo que era fruto de su imaginación, que estaba enloqueciendo…era la misma melodía que tocaba su novia con la flauta. La música se oía a lo lejos, e iba aumentando a medida que avanzaba. Antoine caminaba en silencio, hipnotizado por aquellas notas que hacía tiempo dejo de escuchar y ahora por obra de mágia volvían a sus oídos.

Llegó un momento que la música se oía perfectamente, más fuerte, mas clara y cuando alzó la vista se encontró con la mirada de Ángela sentada en la rama de un árbol…lágrimas empezaron a surgir, unas lágrimas contenidas desde hacía mucho tiempo.

Ángela empezó a hablar…Antoine sé que estás triste y te pido por lo que más quieras que me escuches. No es un sueño, soy yo pero es mi alma lo que ves. Te hablo desde mi interior. Quiero que hagas una cosa por mí, que seas fuerte y que en la otra vida nos encontraremos para poder seguir viviendo nuestro amor, como lo hacíamos aquí en la tierra. No tengo mucho tiempo, pero…te quiero, te sigo viendo cada día aunque tú no me veas, te escucho y estoy a tu lado siempre. Te voy a transmitir mi melodía para que puedas escucharla y poder así recordarme tal y como era.

Te quiero y siempre te querré amor mío. Sé fuerte por mí. Hazlo por mí…

Y tras decir estas palabras, fue desapareciendo poco a poco, dejando a Antoine aturdido pero tras el mensaje de Ángela, supo que sus palabras tenían un sentido…Verla de nuevo le dio fuerzas para seguir adelante y creyó en ella. Creyó que ella siempre estaba a su lado, y así era…la melodía no dejó de sonar en su casa. Antoine volvió a sonreír al saber que no estaba solo. Desde ese día volvio a dormir tranquilo.


DÉBORA FLOR

DORMIDA

Un remolino de pensamiento me sacude, pero con la razón intacta me sosegó.

Sin vestigio del espasmo recién sucedido,

me envuelvo en sabanas rajadas

Ya la brisa de la mañana ingresa por la ventana apenas entornada.

El sonido cotidiano de las monótonas supervivencias alteran mis sentidos, decido que hoy no voy ha intentarlo; ayer y antes de ayer inútilmente me interne en el afanoso trabajo de regresar de la muerte. Llevo dos días en la morgue. Puedo verte pero no eres el mismo.

El remis vino a buscarme.


JOSÉ LUIS GONZÁLEZ MISERQUE

El despertar de Gaia.

Discutían por el lenguaje inclusivo, el aborto, la libertad de género, el patriarcado, sobre quien tenía el último Iphone…

Discutían porque no tenían por qué discutir de verdad.

Pero la tierra despertó de su letargo.
De su sueño que olvidaste no era imperturbable.
Y respondio con solo un suspiro inclemente y definitivo.

Ya nadie dice «Todes les infectades».

Ahora rezan para que ese niño pueda nacer y crecer bien en la mitad de un mundo diferente y nocivo.

Te diste cuenta que a nadie le importan tus preferencias sexuales, no puedes escoger con quien tener sexo encerrado en cuarentena tras 4 paredes.

Ahora solo las parejas que realmente son un equipo, han podido permanecer unidas al tener que convivir 24/7.

Ni siquiera te enteraste del último celular que salió al mercado, porque no sabes si vas a tener dinero para hacer el mercado de la próxima semana.

Te diste cuenta de que eres vulnerable.
De que no estás en la cima del pedestal de la existencia…

Ahora, una vez más, eres consciente de tu mortalidad. De tu fragilidad. De tu diminuta importancia.

No eres nada humanidad…

Eres menos que un grano de arena en el infinito océano….

Menos que polvo de estrellas en el inconmensurable espacio…

Eres menos que la nada.

No has sabido agradecer el regalo que se te dio,
y por eso se te ha arrebatado.

¿Haz despertado ya de tus delirios de grandeza?

¿o sigues dormida?


GONZALO HAYA

Que envidia cuando ves en la televisión a alguien dormir profundamente, sin preocupaciones, sin ningún tipo de interrupción… No me malinterpretéis, es una envidia sana. Hace casi 6 años que no duermo, o al menos no como solía dormir.
En estos últimos años he pasado por varias etapas de sueño, cualquier padre o madre que me lea sabe más o menos de lo que hablo. Primero, ya antes de nacer tu entorno más cercano y el no tan cercano te pone sobre aviso: aprovecha ahora para descansar, te faltan solo nueve meses para dejar de dormir…. Los consejos gratuitos no dejan de llegar. Luego, cuando nace, viene el golpe de realidad… Duerme a deshoras, llora, y claro, además de las ojeras vuelve la lluvia de consejos gratuitos: aprovecha para dormir cuando ella duerma, algunas burradas como «déjala que llore en su cuna hasta que se acostumbre» , dale una vuelta en el coche, seguro que son los gases, cólicos lactantes, niños de alta demanda … Hasta aquellos que todavía no han pasado esta (maravillosa) experiencia se animan a dar opiniones.
Uno acaba cediendo a la desesperación y acaba probando de todo (yo llegue incluso a intentar dormirla con el ruido de la campana extractora de la cocina o contar hasta 390 elefantes sobre la tela de una araña) y al final terminas buscando formación de profesionales, grupos de crianza… Pero créedme, no hay un manual, ni soluciones universales. La cosa va mejorando conforme crecen, empiezan a dormir más horas seguidas por la noche, aparecen las rutinas… Cuando por fin uno cree que ya ha vuelto a “la normalidad «… Vuelta a empezar, ¡ahí viene el segundo!
¿Os acordáis hace unos años del reality “el bus»? Tenían una cama gigantesca, unos cuantos metros de colchón.. Mi dormitorio ahora es un homenaje a ese programa: 2,5 x 1,9 metros de colchón, tres bases tapizadas unidas…. Una locura.

Ahora, además de temer el día de que marche para su habitación (¡soy yo el que no quiere!) estoy con esa sensación de “vuelta a la normalidad», empiezo a dormir «como antes» así que aquí estoy, esperando noticias del tercero….


JOSMARY PIRATEQUE

¿Te ha pasado que estas solo en tu cama, pero sientes que te miran, tocan o tratan de matarte?

Bueno, estoy seguro que en mi habitación vive un monstruo que me provoca aterradores pensamientos. Así acabé pasando la noche en vela.
Como reiniciar mi cerebro es imposible, descubrí que bebiendo hasta el K.O. puedo llegar a casa y entrar a la cama sin problemas.

¡Fantástico!

Un especialista seguro diría: “Estás acrecentando el problema”, pero ¿sabes? Así puedo dormir sin ver su rostro…


LOLY MORENO BARNES

EL SUEÑO DEL OSO (cuento)

Había una vez un gran “OSO,” poderoso y gigante, que todos conocían en diferentes facetas, ya que tenía millones de personalidades.
A veces era malvado como un demonio malvado, y sacaba sus garras mostrando su imagen más cruel.
Se le veía deambulan en oscuros senderos, rugía entre las guerras, se prestaba a ser cómplice de asesinos, contrabandistas y hasta ayudaba a quitar la infancia a millones de niños de miles maneras o robar la inocencia a otras tantas jóvenes.
Esos eran los días en que el gran “OSO” sufría pesadillas.
Había otros días, (por suerte los más), que el gran “OSO” era benévolo…
Le gustaba contemplar en paz la naturaleza, amar la vida y el mismo amor.
Era entonces cuando todos buscaban en su guarida la esperanza, esperando que triunfara su personalidad del bien.
Al “OSO” le gustaba la aventura, era inquieto y curioso y hasta juguetón con todos los seres que buscaban su amparo.
Todos lo veían tan grande y poderoso, que pensaban que, estando cerca suyo… ganando su empatía y complicidad… nada debían temer.
Desde luego, era mucho más inteligente, tenerlo de amigo, antes que de enemigo.
Así vivieron juntos durante millones de años el gran “OSO” y sus súbditos.
Se había convirtió en rey, y el resto, en esclavos.
Un día, de repente los vasallos se revelaron; intentaron apoderarse de la piel del “OSO” para beneficio propio, y venderlo al mejor postor.
El “OSO” , por primera vez se sintió amenazado.
¡Él era el rey!
¡Nadie tenía derecho a desollarlo!
El “OSO”, montó en colera, se volvió loco y luego, por el desconcierto, gravemente enfermo.
Tan frágil y delicado estaba, que se quedó dormido, en un gran letargo.
La gente asustada y arrepentida hizo silencio. Se acurruco a su lado inmóvil, sin trabajar, sin pasear, sin arrimarse uno a otro, sin abrazarse …
Ante tan respetable silencio el “OSO” se empezó a recuperar y perdonó el atrevimiento.
Poco o poco despertó de su sueño, recuperando fuerza y teniendo fe en el futuro.
“EL GRAN OSO MUNDO” necesitaba invernar y despertar renovado en nuestros corazones para poder darnos ese “GRAN ABRAZO DE OSO” que todos necesitamos.


FELIZ LONDOÑO

Durmió plácidamente. Abrió los ojos, no se podía mover. Había caído en uno de los señuelos de Morfeo. Estaba atrapada en el fondo de la matrioska.


MONTSE SANTAMARÍA

DORMIR
Le llamaban bello durmiente, y ni era bello ni durmiente. Es más, parecía un sonámbulo sin rumbo fijo.
Siempre llegaba al trabajo de malas pulgas, con un gruñido daba los buenos días. La verdad es que nadie le hacía caso, no era cuestión de empezar el día de mal talante, por culpa de un tío que encima se creía el amo del mundo. Bueno, sí, era el jefe, pero no por ello debía amargarles el día.
Una noche tuvo un sueño, un tanto peculiar. Se convertía en un elegante y guapo ejecutivo. Al salir de su despacho tropezó con aquella planta sintética que tanto odiaba, y cayó fulminado, patas arriba y con el tupé volando por los aires. Sabía perfectamente qué le había pasado, parecía estar despierto, pero no, el golpe lo dejó inconsciente. Jacinta una bella secretaría que trabajaba en la oficina, se acercó. A pesar del desmayo, él la vía, la sentía, la olía, deseaba con todas sus fuerzas que le diera un beso y despertar, vamos como en el cuento. Pero Jacinta tan solo cogió el tupé que le tapaba la calva y se lo puso, mientras decía: Por lo menos que sepan que es Don Rodrigo. Cuando llegó la ambulancia lo trasladaron de urgencia al hospital, durante el trayecto, abrió los ojos, y se dio cuenta que estaba en su cama, todo había sido un sueño, otra noche con pesadillas y sin poder dormir.
Al día siguiente nada más entrar en la oficina, mandó que tiraran la planta sintética, a nadie le extrañó, no por la planta, sino porque se quedaron boquiabiertos, al ver llegar a don Rodrigo calvo como una bola de billar.
Una mala noche la tiene cualquiera, pero más vale prevenir.

EMILIANO HEREDIA JURADO

Mar.

Por el ojo de su habitación,
entró un océano inmenso y tranquilo,
soñó con un barco anclado y dormido,
y el, como única tripulación.

Dormitaba, con la brisa soplando
las velas de sus largados párpados,
dejando atrás, bahías y acantilados,
sobre una fina línea, el mar, surcando.

Veía olas engastadas con colores
caleidoscopicos, mutables, que se
escondían tímidos en los corales.

Sal, salmuera que su boca secaba,
necesitada de besos que hacía
tiempo que faltaban en la bodega.


ENRIQUE OSORIO BELTRÁN

MUJER AL ATARDECER

En la ignota ribera del amor,
atesora una mujer desnuda
el magno agobio de su soledad.

Quebradiza la tarde surge
de entre sus pechos como paradigma
de las más hermosas flores.

Y elevando su rostro soñador
encuentra en el azul del firmamento
su más amada quimera.

Y es que solamente así,
vanamente ilusionándose,
es posible soportar la soledad.

Mucho más cuando se ama
sin ser correspondido.

Mucho más cuando se llora
sin ser comprendido.

En la ignota ribera del amor
quebradiza la tarde surge
enseñando su rostro soñador.


JUAN MANUEL RODRÍGUEZ ELIZONDO

Que rico es dormir, la mente se pone en un estado ideal, en el que se te olvidan las preocupaciones, las angustias y todo lo demás, solamente necesitas un lugarcito para poder acomodarte, para empezar a disfrutar las cosas de nuestra imaginación, pero no piensen mal mentes cochinas, no me refiero a los sueños húmedos que todos han tenido, bueno, eso me cuentan, me refiero a los sueños placenteros en los que podemos viajar a cualquier lugar increíble o platicar con algún ser querido fallecido, ¡tantas cosas que podemos sentir! es algo maravilloso.
Se supone que el día debería estar dividido en tres partes, ocho horas para trabajar, ocho horas para hacer todo lo demás y ocho horas para dormir, aunque normalmente a esta parte le andamos robando tiempo para las otras 2 partes, que siempre se atiborran de actividades.
El que duerme mucho es frecuentemente muy criticado por las personas que se presumen de productivas, los criticones son los que normalmente sienten envidia de ver como la otra persona puede disfrutar de mantenerse dormida, pero no deberían de ser crueles en juzgar a los que tienen esa capacidad, llamándolos flojos o huevones. Existen estudios de universidades prestigiosas en los que dicen que las personas que duermen más, viven más años que lo que duermen poco, además se ven más jóvenes.
¿Porque será que hay ocasiones en que duermes poco tiempo y sientes que descansaste mucho, y a veces duermes muchas horas y en el día estas con sueño y bostezando? Otra cosa inexplicable es cómo despiertas justamente 2 o 3 minutos antes de que suene el despertador, como si trajera uno un reloj interno, que para colmo anda adelantado.
Malo tener ese padecimiento que se relaciona con el dormir que se llama Narcolepsia , suena como de Narcos, pero no se refiere a nada de eso, estas personas tienen mucha somnolencia durante el día y pueden quedarse dormidos en cualquier lugar o momento, es algo muy peligroso tanto para el que lo padece como para los demás, solo imagínense que la persona que tiene este problema maneje un tráiler, si se queda dormido y ocasiona un gran accidente contra personas que se ven afectadas sin deberla ni temerla, no es justo.
Otra cosa, la postura en que nos dormimos, no estoy seguro pero quizás es hereditaria, también porque mi hermana se duerme de la misma forma que mi mamá, con el brazo izquierdo rodeando la cara. Yo he sentido que he ido cambiando de forma de dormir, antes era de un lado y de otro, pero últimamente duermo boca abajo, será para no roncar y no despertarme con mis propios ronquidos. En una ocasión sí me desperté con mi propio ruido, íbamos en un viaje y de repente ronque tan fuerte que desperté, con mucha pena porque iba con otras personas que no eran tan de confianza, lo peor fue la baba, será que andaba muy cansado. Jajajajajaja
Ojalá que los políticos actuales duerman mucho, tendrían menos tiempo para hacer tonterías, porque la verdad cada vez que se les ocurre alguna idea es para afectarnos más de lo que ayudan, cada generación de políticos pareciera que superan a sus predecesores en lo idiotas que están. Bueno, pues adiós, buenas noches.


ARIEL PACTON

¡A dormir! ¡A dormir!

decía Francisca, la encargada del dormitorio

pasando con la cruz niña por niña

el corazón de Ata galopaba

arrodillada, besaba el Cristo

y se metía rápido en la cama.

Las niñas respiraban suavecito

atentas al tintineo del Rosario

de la hermana caminando

a sus rezos en la capilla.

Ella, agarrada con sus manos al orillo de la sábana,

esperaba el alerta del ruido de las bolitas

un tic tac que lentamente se apagaba.

Con la primera almohada lanzada al techo

el azar en su caída elegía a quién manchaba

y saltaban corriendo entre las camas.

Ata rodaba por el piso

se escabullía detrás de los respaldos

pocas veces la agarraban.

Se quedaban sin aliento de tanta alharaca

entonces, las compañeras más grandes

la subían a los hombros y

trepando como un mono

descorría las cortinas de los ventanales.

Se empujaban, narigueando los vidrios

para mirar la calle de tenues sombras

dibujadas en el arco de la luz de los faroles.

Un hombre y una dama podían dar comienzo

a una historia de amor que terminaba con casamiento

y varios hijos.

El maullido de un gato, los ladridos de los perros

eran el inicio de un cuento de terror que provocaba

atrevido suspenso en su corazón

hasta hacerla tiritar de susto

aunque ella, bien brava, no lo demostraba.

Hacía fuerza para que resonara el eco del tic tac

y zambullirse bajo la frazada a la espera de Francisca.

Su mamita salvadora daba la última mirada cama por cama

y cuando la encontraba con los ojos abiertos

le guiñaba un ojo, le tiraba un beso con la mano

y con la otra hacía la señal de silencio.

¡A dormir, Ata!


IRANTZU ARGANDOÑA

¿Dormir? ¿Quién quiere dormir ahora? ¿Dormir con estas noches tan cálidas que no necesitas chaqueta para estar por la calle? ¿Dormir ahora que han florecido los cerezos y los almendros y sus aromas nos perfuman el paseo nocturno? ¿Dormir cuando la gente y la algarabía por fin vuelven a las terrazas? No, de ninguna manera. Ahora más que nunca, quiero estar despierta, y vivir.


GERARDO BOLAÑOS

Corro, no se por que ni donde, solo corro. Algo que viene detrás, una sombra, un recuerdo, un sueño no cumplido quieren alcanzarme, es un lugar solitario y gris, todo está en blanco y negro el viento sopla fuerte pero no lo siento. estabas con los ojos cerrados durmiendo al parecer, recién llegaba del trabajo, ¿ En qué trabajo? No lo sé, solo se que lo hago. Hablamos sobre las cosas, hay tantas cosas de que hablar mientras contemplo tu rostro, en la mesa hay un banquete de delicias y ahí hay sentados como en una fiesta las personas que conozco y no reconozco, entonces entra el recuerdo, la sombra o el sueño y corro, me asustó, todos ríen y parecen felices yo veo en blanco y negro a nadie le importa, regreso a la casa y ahí estás ahora me ves y solo sonríes. ¿Que me está pasando? Todo parece normal y yo tengo miedo, el recuerdo, la sombra el sueño no cumplido . Entonces me besas, me confundes, todo es maravilloso ahora, en los sueños cualquier cosa puede ser un infierno, pero para ir al cielo solo hay que besar tu boca.


VERO GUILLÉN

Destino…

Cómo cada noche se acostaba con esa sensación que nace de la incertidumbre, se sentía una presa bajo las sábanas. Hacía años que al cerrar los ojos se trasladaba a un mundo aterrador que la hizo visitar a más psicólogos de los que le gustaba admitir. No ocurría todas las noches, pero eso, sólo lo hacía peor.
En la adolescencia, había comenzado su sueño recurrente, siempre el mismo, siempre en el mismo lugar, y en la misma secuencia. Pero tampoco era sano no dormir, así que bajo esa premisa cerro los ojos y se dejó ir.
Como siempre, todo comenzó al volver a abrir los ojos, ya no estaba en su habitación, ni en su propio cuerpo. Estaba escondido, si escondido porque ahora era él. Miró a su alrededor, siempre buscaba nuevos detalles, algo que le brindará más pistas de lo que ocurría. Escucho las voces, el preludio de lo que venía. Espero al momento correcto. En realidad fue él el que esperó, porque ella era solo una pasajera, una mera observadora, que podía sentir su miedo, su dolor y su desesperación, pero no podía modificar los eventos.
Ella estaba inmersa en sus pensamientos cuando él se levantó de pronto y corrió tan rápido, como su dañado cuerpo se lo permitía. Ella podía sentir el dolor punzante en su pierna, cada paso era un lanza ardiente que atravesaba su espalda, bajaba por su nalga y llegaba hasta su rodilla en dónde explotaba en miles de agujas calientes. Atraveso la fábrica, ella ya lo había investigado y sin lugar a dudas estaban en una fábrica textil abandonada.
Unos pasos más adelante, ella clavó la vista en un ventanal, miles de veces vió el reflejo de él en ese vidrio. El cuerpo que ocupaba, le pertenecía a un hombre alto y robusto, con la cabeza rapada, barba de varios días, ojos oscuros y tristes y una increíble colección de golpes y cortes hasta donde ella podía observar.
Le llevo años atreverse a cruzar esa puerta con él. Antes, era tanto su miedo y su dolor que simplemente la despertaba.
Pasando la puerta, estaba la escalera y apenas ponía un pie en ella, comenzaba a escuchar los disparos a su espalda. La caída fue lo último que ella se atrevió a compartir con ese hombre hasta hoy. Ella sabía muy poco de él. Lo había buscado, había investigado en cada grupo que podía tener información sobre una situación como esta. Buscó en su país y en otros países. Revisó miles de páginas con fotos de desaparecidos, muertos, presos que se escaparon e incluso se acercó a algunos videntes. Sentía una responsabilidad hacía él.
Hizo un enorme esfuerzo esa noche. Decidió soportar lo que viniera, acompañarlo un poco más. El dolor del golpe contra los escalones la tomó por sorpresa y se tuvo que aferrar al sueño con todas sus fuerzas. No logro recuperarse de caída, cuando sintió un impacto caliente y profundo que ingreso por encima de su cadera y estalló en su pecho. El ruido ensordecedor era más poderoso que él miedo, entonces ella enfocó su vista en las sombras de la pared. A lo lejos, vió la escena que se acercaba, como la imagen de una película.
Por primera vez vio a su hombre, se reía, tenía una familia, una joven mujer y una niña pequeña, con una risa sin dientes, una bebita particularmente familiar. Ella había visto esa carita. Su cerebro trabajaba a toda velocidad para ubicar el sitio en dónde la había visto. Entonces vió que la escena idílica se destruyó cuando irrumpieron con gran violencia varias personas y con golpes y gritos arrastraron al hombre y a la mujer afuera. La beba lloraba y se llevó su pequeño osito a la boca. El oso, ese oso que estaba en el retrato de su mamá en la casa de su abuela. Esa abuela que nada tenía que ver con la mujer que acariciaba a su bebé en los recuerdos del hombre.
Escuchó las voces de los perseguidores a sus espaldas y la respiración cada vez más débil de su compañero de viaje. El dolor era intenso, sentía la tentación de despertar, pero no lo quería abandonar. Se quedó con él, le susurró un «no estás sólo abuelo» y cerraron los ojos. Se fueron juntos, ninguno de los dos lo volvieron a abrir.


ALBERTINA GALIANO

Empezaba a estarlo cuando un cosquilleo me subió por la pierna y me sobresalté.

Sentada en la cama vi el bichejo inmundo y le di un manotazo con tan mala fortuna que golpeé sin querer la lámpara de la mesilla y la tiré al suelo.

Se hizo añicos.

Empezando a sulfurarme me levanté a por el recogedor y el cepillo.

El palo del cepillo, como de costumbre, se enganchó y al tirar con fuerza hacia arriba dí sin querer con el codo al bote de detergente que estaba encima de la lavadora.

Como la ventana estaba abierta el bote fue volando directamente a la calle.

Comencé a hiperventilar.

Así como estaba, en pijama y chanclas, bajé rápido escaleras abajo, esperando no ser vista. Tuve las precaución de coger las llaves antes de salir de casa. Siempre las dejo en el plato de cerámica de la entrada.

Ya en la calle me tropecé con el vecino del cuarto, sacando al perro.
Por lo bajini refunfuñé un “buenas noches”, mirando hacia otro lado…

Recuperé el bote de detergente que con el impacto se había abierto, y derramado su contenido casi en su totalidad, embadurnando la acera.

Me embadurné yo también, de paso, y sin un mal clínex.

Jurando en arameo me dispuse a abrir el portal cuando descubrí, horrorizada, que las llaves que tan oportunamente había cogido eran las del trastero, en lugar de las de casa.

Y tampoco tenía el móvil.

Sólo entonces caí en que debían ser las doce y pico, y estaba sola.

Me senté en las escaleras, sujetando mi barbilla con ambas manos y me dispuse a pensar, cosa que por cierto no había hecho hasta entonces…

Pasa un majadero recién salido del bar de la esquina, donde de seguro vió amanecer y ponerse el sol a juzgar por la “toña” que se le adivinaba, y me dice…

-¡A dormir a la cama!

No supe si llorar o reír. Opté por lo segundo cuando me dí cuenta, de pronto, que con la precipitación también había olvidado coger la mascarilla.

Señor, ¡¡¡¡qué cruz!!!!!


JORDI VIÑAS REIG

Conocer quiero a quien inventó el dormir. Saber quién es,saber quién fue,saber de él.
– Cómo lo hiciste? le diría… -Como se te ocurrió algo así? – Como lo pensaste? – En que te basaste? – Como fuiste capaz de crear algo tan bello? le preguntaría una y mil veces…
Porque quiero saber, quiero saber de todo lo que pueda comprender y de todo lo que no sea capaz de ello. Sólo quiero saber,nada más.
Dicen que el saber no ocupa lugar. El dormir tampoco. Dormimos de muchas maneras y modos,tan diferentes como diferentes somos. El dormir nos regala en ocasiones lo que despiertos no sabemos ni podemos comprender. Con él morimos un poco. Nuestro ego se difumina y quedamos desnudos ante todo. Poca broma, conseguir tanto en tantos casos!
Por eso quiero conocer al responsable de tan maravilloso invento: El que mata mis sobras para mantenerme despierto


 

 

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25 comentarios en «Dormir – Miniconcurso de relatos»

  1. Cómo de costumbre , es una difícil decisión después de leer tanto talento !
    Mi voto repartido para:
    Emiliano Heredia Jurado por su poema ,y…
    Neus Nantes por su emocionante y tierno relato.

    Responder

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